El Servicio Sismológico Nacional reportó un movimiento telúrico de 4.1 de magnitud ocurrido la noche del 13 de junio en el municipio de Salina Cruz, Oaxaca.
El Servicio Sismológico Nacional (SSN) reportó un sismo de 4.1 de magnitud en el municipio de Salina Cruz, ubicado en Oaxaca. Según la información oficial preliminar, el movimiento ocurrió a las 22:41 horas del 13 de junio, a 27 km al sureste del municipio, con una profundidad de 9.2 km.
Las coordenadas del epicentro son 15.957 grados de latitud y -95.099 grados de longitud. Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre daños ocasionados por el sismo. El SSN indicó que los datos son preliminares y pueden ser actualizados.
El SSN enfatiza que los sismos no se pueden predecir, ya que no existe método o tecnología actual que permita conocer cuándo ocurrirá un movimiento telúrico. México se encuentra en un contexto tectónico en el que se reportan decenas de sismos a diario, aunque en la gran mayoría de los casos son de baja magnitud y resultan imperceptibles.
Ante una actividad sísmica de importancia, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) sugiere no caer en rumores ni noticias falsas, y solo informarse en fuentes oficiales, como las autoridades de Protección Civil locales, estatales y federales.
Tras un movimiento telúrico, se recomienda revisar la vivienda en busca de posibles daños, usar el celular solo en caso de emergencia, no encender cerillos o velas hasta asegurarse de que no haya fuga de gas, y permanecer alerta ante posibles réplicas.
Antes de un sismo, se sugiere preparar un plan de protección civil, participar en simulacros de evacuación, localizar las zonas de seguridad en casa, escuela o lugar de trabajo, y preparar una mochila de emergencia. Durante un sismo, se recomienda conservar la calma, permanecer en una zona de seguridad, alejarse de objetos que puedan caer; si se está en un automóvil, estacionarse y alejarse de edificios, árboles y postes; y si se está en la costa, alejarse de la playa y refugiarse en zonas altas.
La alerta sísmica no siempre se activa ante un temblor. Su funcionamiento depende de una red de sensores que, al detectar un sismo fuerte, emite una señal mediante ondas de radio para alertar a las ciudades con cobertura. Son 96 sensores instalados desde Bahía de Banderas, en Jalisco, hasta el Istmo de Tehuantepec, incluyendo la región del Alto Balsas, en Guerrero, el sur de Puebla, y el centro y norte de Oaxaca. La cobertura llega a ocho ciudades: Guadalajara (Jalisco), Acapulco y Chilpancingo (Guerrero), Morelia (Michoacán), y las capitales de Puebla, Colima, Oaxaca y Ciudad de México. Si un temblor ocurre fuera de la zona de cobertura o con epicentro cercano a alguna ciudad, el sistema podría no alertar o el aviso llegar junto con las ondas sísmicas. El Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (Cires) opera la Alerta Sísmica.
México está en constante riesgo de sismos de gran magnitud. El terremoto más fuerte registrado en la historia del país ocurrió el 28 de marzo de 1787 con epicentro en Oaxaca y magnitud de 8.6, que provocó un tsunami de 6 kilómetros tierra adentro. Un estudio del Cires de 2009 sugiere que grandes terremotos con magnitudes de 8.6 o mayores podrían ocurrir en los próximos años con epicentro en las costas de México y Centroamérica, por estar ubicados en la Brecha de Guerrero. Los sismos de 1985 (magnitud 8.2, epicentro en Guerrero) y 2017 (epicentro en límites de Puebla y Morelos, 369 muertes) son los más recordados en el país.
