El alcalde de Magdalena, Francis Allison, afirmó que el líder de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, intenta regresar a la alcaldía de Lima mediante una candidatura como teniente alcalde, lo que calificó como un fraude a la Constitución.
El alcalde de Magdalena, Francis Allison, declaró este domingo que el líder de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, busca una “reelección encubierta” al postular como teniente alcalde de Lima. López Aliaga renunció al municipio capitalino el año pasado para postular, sin éxito, a la Presidencia.
En declaraciones a RPP, Allison sostuvo que la candidatura de López Aliaga constituye un “fraude a la Constitución”, ya que su intención sería asumir la alcaldía en caso de una eventual salida de Luis Rubio, quien encabeza la fórmula.
“Yo no he criticado, ojo, que postule. Yo lo que he criticado es que no asuma su rol de senador. O sea, si tú le dices a la gente: ‘Vota por mí, por estas posibilidades’, y ganas una de ellas, es porque quieres. Después que te inscribes, ya comienzas a decir: ‘Ya no voy a asumir’”, señaló.
Consultado nuevamente sobre si la candidatura de López Aliaga representa una forma de reelección oculta, Allison respondió afirmativamente. “Por supuesto, y para los constitucionalistas es una reelección con fraude a la constitución. Yo no creo en otra cosa más que en el voto de la gente”, afirmó.
Allison también comentó los retos que enfrenta la gestión capitalina, hoy bajo la dirección de Renzo Reggiardo, y señaló que, si gana las elecciones de octubre próximo, recibirá un consistorio con “deudas inmensas y muchos temas inconclusos”, como el despido masivo de trabajadores.
“Botaron a mucha gente. Hay mucha gente que se opuso (a la gestión), por eso es que sacaron. Hay muchas demandas y sentencias ya dictadas que ordenan reincorporar algunos despedidos que tenían resolución, que habían sido despedidos de manera irregular, entre cosas como esas”, dijo.
“Debo decir que como alcalde estoy acostumbrado a administrar la miseria”, explicó al referirse a las deudas y subrayó que la mayoría de los distritos de Lima, salvo Surco, Miraflores, San Isidro y San Borja, “rascan la olla” y sus gestiones dependen en gran parte del “manejo eficiente” de los recursos y de la obtención de fondos para obras públicas.
