El primate llamado Parry volvió al bosque tropical del santuario de Ape Action Africa después de meses de recuperación por una fractura en la pierna.
Un gorila volvió este mes a convivir con su familia en su hábitat en Camerún después de haber afrontado un largo proceso de recuperación por un problema de salud.
La organización sin fines de lucro Ape Action Africa, dedicada a la protección de primates en peligro de extinción en Camerún, dio a conocer la historia de un gorila llamado Parry.
El 14 de junio, la organización confirmó a través de sus redes sociales y su sitio web que Parry ya regresó al bosque tropical del santuario donde vivía —a unos 40 kilómetros de Yaundé, la capital del país— tras superar las consecuencias de una lesión ósea.
En ese entorno natural, Ape Action Africa administra un enorme espacio destinado a la conservación de animales silvestres. «Ubicado en 1000 hectáreas de bosque tropical protegido, nuestro santuario brinda atención de por vida a chimpancés, gorilas y monos rescatados que fueron víctimas del comercio ilegal de fauna silvestre», explicó la entidad en su página oficial.
Con respecto al caso de Parry, la organización protectora de primates informó que los problemas comenzaron a principios de 2026, cuando el animal se fracturó la pierna. «Nuestro equipo actuó con rapidez y la cirugía inicial transcurrió tan bien como se esperaba. Sin embargo, en las semanas siguientes quedó claro que su recuperación no progresaba según lo previsto. Parry había comenzado a cargar su propio peso sobre la pierna demasiado pronto, lo que interrumpió el proceso de curación y provocó más daños. Fue un contratiempo que requirió medidas urgentes», relató al respecto.
A raíz de esta situación, la entidad sin fines de lucro recurrió a la ayuda de dos especialistas. «El Dr. Romain Pizzi, uno de los veterinarios de fauna exótica más destacados del mundo, y el Dr. Peter Sedman, un cirujano de gran experiencia, viajaron desde el Reino Unido hasta nuestro santuario en Camerún. Trajeron consigo equipo especializado y juntos realizaron una nueva cirugía para reforzar la pata de Parry, estabilizando la lesión y brindándole una verdadera oportunidad de recuperarse por completo», aseveró Ape Action Africa.
Luego de meses de asistencia continua, el gorila retornó a su hábitat. «Parry regresó al bosque. De vuelta con su familia. De vuelta a escalar, explorar y vivir la vida que siempre debió vivir. Verlo volver a los árboles fue un momento que ninguno de los que estuvimos allí olvidaremos fácilmente», manifestó Ape Action Africa.
La organización, que compartió fotos y un video del primate, agradeció el apoyo recibido durante el proceso de recuperación. «Nada de esto habría sido posible sin el apoyo de quienes creen en lo que hacemos. Las donaciones, las veces que compartieron la publicación, los mensajes preguntando cómo estaba. Cada uno de ellos fue importante. Cada uno de ellos ayudó a que Parry volviera a casa. Gracias. De parte de todos nosotros y de Parry», declaró Ape Action Africa.
