Hossam Hassan calificó el partido de ‘amañado’ y apuntó contra la FIFA.
Buenos Aires, 7 julio (NA) – El entrenador de la selección de Egipto, Hossam Hassan, se quejó del arbitraje del francés François Letexier en el duelo por los octavos de final ante la Selección argentina. Según declaró, “fue un partido amañado y todo el mundo lo vio”.
El director técnico afirmó que es una “cuestión de marketing y dinero” y sostuvo que “ellos”, en referencia a la FIFA, “quieren que Messi sea campeón del mundo”.
A pesar de sus reclamos, que fueron secundados por el delantero Mostafa Ziko, el seleccionado egipcio desperdició una ventaja de 2-0 en los últimos 15 minutos y no pudo superar su mejor participación histórica en una Copa del Mundo, igualando lo conseguido en Italia 1934.
Hossam Hassan declaró: “este fue un partido amañado y todo el mundo lo vio”. Aseguró que desde los cargos dirigenciales quieren “que Messi sea campeón del mundo” y tildó al Mundial de definirse por “marketing y dinero”, afirmando que “muchas cosas se deciden fuera del campo, según los intereses”.
Catalogó de “injusta” a su eliminación y comentó que “Egipto merecía la clasificación” porque fue “superior” a Argentina. El DT de 59 años remarcó que “la persona que planea estos partidos nunca ha jugado al fútbol en su vida”, en reclamo por el horario del encuentro, y sentenció que su método de “resistencia” será nunca más ver un partido mundialista. Ironizó: “si tanto quieren que Argentina gane, ¿por qué llaman a todos a venir y participar?”.
El delantero Mostafa Ziko, autor del segundo gol, felicitó a Argentina “por la Copa del Mundo” y agregó que el torneo está “arreglado” y “el árbitro fue injusto”.
Los reclamos se centran en tres jugadas. En el tanto egipcio que fue invalidado, cuando el partido iba 1-0, se produjo mediante un contraataque, pero fue anulado por una falta previa sobre el defensor Lisandro Martínez al costado derecho del área grande. Cuando el encuentro ya estaba igualado, el banco de suplentes egipcio reclamó un penal de Alexis Mac Allister sobre Hamdy Fathy, que se arrojó al suelo tras un leve contacto. Por último, en el inicio del tercer gol argentino, Julián Álvarez recuperó el balón de forma limpia ante Mohamed Salah dentro del área propia, dando inicio al contraataque que terminó en el gol de Enzo Fernández. Salah se tiró dentro del área para intentar engañar al árbitro, sin éxito.
