Un informe confidencial de las Fuerzas Militares de Colombia advierte sobre riesgos de seguridad en el fusil Jaguar, fabricado por Indumil, y descarta su adquisición masiva hasta que se corrijan las fallas y se obtengan certificaciones internacionales.
Las Fuerzas Militares de Colombia emitieron un informe confidencial dirigido al Ministerio de Defensa y al presidente Gustavo Petro en el que alertan sobre los riesgos del fusil Jaguar, un arma fabricada en polímeros por la estatal Indumil. El documento, obtenido por La FM, señala que el arma no está lista para el servicio y que su uso podría poner en peligro la vida de los soldados.
El informe detalla fallas técnicas y de seguridad que resultaron en lesiones a dos militares durante pruebas realizadas en el Fuerte Militar de Tolemaida. Entre los problemas detectados se incluyen detonaciones fuera de recámara, fragilidad estructural y riesgos en el sistema de fijación del cañón. El reporte afirma que “varias de estas observaciones tienen incidencia directa sobre la seguridad del usuario y requieren acciones correctivas, antes de considerar una incorporación masiva al servicio”.
Las mesas técnicas interinstitucionales, con participación del Ejército, la Armada, la Fuerza Aeroespacial, la Policía Nacional e Indumil, concluyeron que el Jaguar “requiere ajustes estructurales, funcionales y de materiales, antes de ser considerado plenamente apto para una adquisición a gran escala”.
Actualmente, el fusil Jaguar enfrenta cuestionamientos tanto por su desempeño como por su precio. La dirección de las Fuerzas Militares desmintió que exista una orden de compra de 13 mil unidades, como había afirmado el presidente de Indumil, y negó que se hayan destinado recursos para su adquisición en 2025 o 2026. El arma sigue siendo un prototipo y no cuenta con los avales internacionales necesarios para su uso oficial.
El informe técnico describe fallas de acerrojamiento que provocaron detonaciones fuera de recámara, recalentamiento excesivo del guardamano durante fuego sostenido y deficiencias en la marcación e identificación del arma. Además, se reporta fragilidad de elementos de puntería y otros componentes, lo que aumenta el riesgo para el usuario.
La evaluación económica indica que el Jaguar es más costoso que otras alternativas disponibles en el mercado internacional. El análisis comparativo señala que “la alternativa de adquisición mediante el programa FMS del fusil M4A1 representa una opción económicamente más favorable frente al fusil Jaguar, generando un ahorro estimado de $221.054.955.000, equivalente a una optimización aproximada del 34% sobre la necesidad proyectada”.
Expertos en el sector armamentístico subrayan que el Jaguar sería el único fusil plástico en el mundo, con 26 piezas fabricadas en polímeros y un cañón de origen israelí, ya que Colombia no tiene capacidad para producir ese componente.
El presidente de Indumil, coronel (r) Juan Carlos Mazo Giraldo, defendió la funcionalidad del Jaguar y afirmó: “Le hemos dicho a las Fuerzas que les aseguramos su funcionalidad, les damos los dos años de garantía que están previstos para cualquier producto de la industria. Los dos años son los típicos de cualquier industria en el mundo, pero además, para que protejamos el recurso desde el punto de vista fiscal, para que quien firme el contrato no sienta que está generando un riesgo fiscal para el país y para la Fuerza, estamos dando una garantía extendida de ocho años”.
Mazo sostuvo que la primera producción prevista es de cerca de 13 mil fusiles, con un presupuesto de $96 mil millones. Sin embargo, La FM confirmó que el Ejército no ha solicitado la compra, ni destinado recursos, ni recibido cotizaciones sobre el Jaguar.
El Ejército Nacional aclaró: “No ha realizado ningún requerimiento de fusil Jaguar teniendo en cuenta que es un prototipo, que todavía no cuenta con las certificaciones y estándares requeridos”. Además, señaló que no es su función certificar ni validar armas, ya que estas deben someterse a estándares internacionales.
