La XIII Conferencia de las Partes (COP13) de la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas (CIT) se celebrará en Panamá en 2028, según se anunció durante la COP12 en Lima, Perú.
Panamá fue designado como sede de la XIII Conferencia de las Partes (COP13) de la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas (CIT), que se realizará en 2028. El anuncio se efectuó durante la XII Conferencia de las Partes (COP12), celebrada entre el 30 de junio y el 3 de julio de este año en Lima, Perú, donde también se conmemoraron los 25 años de la Convención Interamericana.
Antes de la cita panameña, los países miembros se reunirán en 2027 en una reunión intersesional de carácter técnico para dar seguimiento a los acuerdos adoptados y preparar las decisiones que serán sometidas a la COP13.
Durante la reunión en Perú, el ministro de Ambiente de Panamá, Juan Carlos Navarro, afirmó que la designación «se convierte en un reconocimiento al liderazgo ecológico de Panamá en la región». La delegación panameña destacó que el encuentro permitirá fortalecer la cooperación científica y el intercambio de experiencias para enfrentar los desafíos que amenazan la supervivencia de estos reptiles marinos.
Entre los temas que serán discutidos figuran la efectividad de las políticas de conservación, el impacto del cambio climático, la pesca incidental, las enfermedades emergentes y la contaminación de las costas.
Panamá alberga cinco de las siete especies de tortugas marinas existentes en el planeta: la baula o canal, la carey, la verde, la lora o golfina y la caguama. Cada año, miles de ejemplares regresan a playas del Caribe y del Pacífico para depositar sus huevos, lo que convierte al país en uno de los corredores biológicos más importantes de la región para estas especies migratorias.
Sitios como Isla Cañas, Playa La Marinera, Armila, Punta Chame, Playa La Barqueta, Lajas y Playa Bluff forman parte de las principales áreas de anidación del país. En Playa Bluff, en Bocas del Toro, técnicos del Ministerio de Ambiente reubicaron recientemente 119 huevos de tortuga carey decomisados por la Policía Nacional durante un operativo en el sector de Paunch, Isla Colón.
Según informó el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente), los huevos eran transportados ilegalmente por un ciudadano y, tras ser certificados por especialistas de la Sección de Costas y Mares, fueron sembrados nuevamente en un sitio seguro para favorecer su incubación natural y aumentar las posibilidades de supervivencia de la especie.
La tortuga carey (Eretmochelys imbricata) está catalogada como especie en peligro crítico de extinción a nivel mundial. En Playa Bluff también anidan la tortuga baula (Dermochelys coriacea) y la tortuga verde (Chelonia mydas), lo que convierte a esta zona en uno de los puntos más importantes para la reproducción de tortugas marinas en el Caribe panameño.
Los especialistas advierten que la extracción de huevos continúa siendo una de las principales amenazas para estas poblaciones, ya que reduce directamente el éxito reproductivo de las especies. A ello se suman la captura incidental en actividades pesqueras, el desarrollo costero, la contaminación por plásticos, la iluminación artificial en las playas, el aumento del nivel del mar y la erosión provocada por el cambio climático, factores que afectan tanto a las hembras durante la anidación como a las crías recién nacidas.
En Panamá, la protección se ha fortalecido durante los últimos años. La Ley 371 de 2023, que establece la conservación y protección de las tortugas marinas y sus hábitats, prohíbe expresamente la extracción, captura, caza, pesca intencional, comercialización, transporte, procesamiento o posesión de tortugas marinas, así como de sus huevos, carne, caparazones y cualquier otro derivado. La legislación también reconoce el derecho de las tortugas marinas a vivir y desarrollarse en un ambiente libre de contaminación y de tráfico ilegal, mientras que el Ministerio de Ambiente puede imponer sanciones administrativas de acuerdo con la gravedad de la infracción, sin perjuicio de las responsabilidades penales que correspondan cuando se configure un delito ambiental.
Adicionalmente, Panamá mantiene vigente la Ley 8 de 2008, mediante la cual aprobó la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas, así como el Decreto Ejecutivo No. 5 de 2017, que establece multas por la tenencia, posesión, comercialización o consumo de productos y subproductos de tortugas marinas, incluidos los huevos y artículos elaborados con carey.
Para las autoridades ambientales, ser sede de la COP13 representará una oportunidad para mostrar los avances del país en materia de conservación, promover nuevas alianzas científicas y reforzar el compromiso regional para proteger especies que, pese a haber sobrevivido más de 100 millones de años de evolución, enfrentan hoy algunas de las mayores amenazas provocadas por la actividad humana. En ese escenario, el combate al tráfico ilegal de huevos y la protección de las playas de anidación seguirán siendo algunas de las tareas más urgentes para garantizar la supervivencia de estos emblemáticos habitantes de los océanos.
