La Selección Mexicana y Argentina estuvieron cerca de pactar un amistoso previo al Mundial 2026, pero la negociación se cayó por el costo solicitado y exigencias de pago fragmentado, según información periodística.
La Selección Mexicana concluyó su participación en la Copa Mundial 2026 tras ser eliminada en octavos de final por Inglaterra. Durante su preparación rumbo al torneo, el equipo dirigido por Javier Aguirre disputó amistosos contra selecciones como Portugal, Bélgica, Australia y Corea del Sur. Uno de los rivales que pudo haber enfrentado fue Argentina, en un partido que habría sido el inaugural del Estadio Ciudad de México luego de las obras de remodelación.
El periodista Carlos Ponce de León, del medio Récord, informó el 13 de julio que Argentina y México ya habían avanzado en un arreglo para disputar ese encuentro. Según su versión, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) solicitó 6 millones de dólares por el partido. La Federación Mexicana de Fútbol (FMF) estuvo inicialmente dispuesta a pagar esa suma, pero al momento de gestionar los pagos, la AFA exigió que el monto se dividiera y se depositara en distintas cuentas.
La FMF rechazó ese esquema. Su postura consistía en entregar el dinero directamente a la federación argentina y dejar en manos de esta cualquier distribución posterior. La parte mexicana no aceptó participar en una dispersión de recursos bajo instrucciones externas.
Además, Soccer United Marketing (SUM), empresa estadounidense que maneja los partidos amistosos de la Selección Mexicana en ese país, se negó a hacer los depósitos diferenciados a diferentes cuentas de la AFA, según Ponce de León. SUM pidió claridad total en el manejo del dinero y condicionó su participación a que existieran condiciones transparentes para cerrar el trato.
Los puntos clave de la negociación incluyen: México ya tenía contacto previo con Argentina para pactar el amistoso; el costo solicitado fue de 6 millones de dólares; la propuesta incluía depósitos en varias cuentas distintas; la federación mexicana rechazó repartir el dinero; y SUM tampoco aceptó participar bajo ese formato.
La combinación de costo elevado, pagos fragmentados y falta de condiciones claras terminó por romper la posibilidad del partido en el Estadio Azteca. Así, el amistoso entre México y Argentina quedó fuera del calendario, mientras México continuó su preparación con otros rivales, como Portugal.
