Joaquín Cabrales, de 32 años, miembro de la familia propietaria de la tradicional firma de café, falleció este miércoles. Su primo Martín Cabrales, presidente de la compañía, lo despidió en redes sociales.
Este miércoles falleció Joaquín Cabrales, integrante de la familia propietaria de la empresa cafetera Cabrales. Así lo confirmó su primo hermano, Martín Cabrales, CEO y presidente de la compañía, a través de un mensaje en su cuenta de Instagram.
“Hoy despido con mucha tristeza a mi querido primo hermano, el más chico, de 32 años, que descanse junto a mi tío Coco y nuestros abuelos. Vuela alto, Joaco, siempre vivirás en el corazón de toda la familia”, escribió Martín Cabrales junto a una fotografía del joven.
Joaquín Cabrales era hijo de José Manuel Cabrales y había cursado estudios en el Holy Trinity College de Mar del Plata. La familia no informó la causa del fallecimiento. En sus redes sociales, el joven solía publicar imágenes de su vida cotidiana y de viajes con amigos.
Según medios locales, la última aparición pública de Joaquín Cabrales fue el 8 de febrero de 2024, durante un acto en el que su primo Martín fue reconocido como vecino destacado. La familia también recibió distinciones cuando Martín fue declarado Personalidad Destacada de la Cultura por la Ciudad de Buenos Aires.
La empresa Cabrales fue fundada en 1941 en Mar del Plata. En la actualidad, el 94% de su producción de café se consume en Argentina y el 6% se exporta a Chile, Uruguay, Paraguay y, en menor medida, Estados Unidos. La firma importa café crudo de Brasil, Colombia, Vietnam, Honduras, Nicaragua y Perú, entre otros países.
En 2025, la empresa se sumó al primer proyecto de producción de café en Argentina, impulsado por el Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP) del Gobierno de Tucumán. El proyecto involucra a 22 productores con plantaciones de una hectárea, media o un cuarto de hectárea, en las localidades de Tafí Viejo, Yerba Buena, Monteros, Alberdi y Famaillá. Cabrales aportará experiencia y asesoramiento técnico, y a cambio obtendrá prioridad de compra de la producción, que podría alcanzar las 28.000 toneladas anuales, valuadas en unos US$250 millones. En una primera etapa, el plan apunta al mercado interno.
