Un ejecutivo detalla cómo se encuentra la adopción de IA en Latinoamérica y anticipa cómo se transformará el trabajo en la región.
En un contexto de creciente adopción de inteligencia artificial (IA), las organizaciones incorporan esta tecnología en sus procesos internos. Según Eric Gorescu, digital core lead de Accenture para Latinoamérica, la IA difiere de otras tecnologías porque afecta todos los procesos de una organización, no solo un área específica.
Gorescu, quien lidera la transformación digital de grandes empresas en la región y ha trabajado en más de 65 países, señaló que la adopción de IA en Latinoamérica es más lenta que en otras regiones. Además, indicó que en países con implementación más avanzada, los modelos de lenguaje están modificando la organización del trabajo y la vida personal.
El ejecutivo explicó que los servicios basados en modelos de lenguaje (LLM) se miden en tokens. Cada consulta y respuesta consume tokens, y los planes tienen un límite por período (por ejemplo, cada 4 u 8 horas). “Una vez alcanzado ese límite, tenés que esperar a que se renueve la cuota de uso para volver a disponer de más tokens. Esto está cambiando la dinámica de cómo las personas viven”, afirmó.
“La gente programa su vida basándose en las ventanas de renovación de los tokens. Si se renuevan cada 8 horas, trabajan y cuando se terminan, se ocupan de sus temas personales. Si se renuevan en la madrugada, se levantan a esa hora y siguen trabajando hasta que vuelven a vencerse”, detalló Gorescu. Este fenómeno se observa en startups de Silicon Valley, donde se trabaja por entregables y se optimiza el tiempo para cumplir objetivos.
“Es un tema que está pasando; no se lo ve aún en la Argentina y Latinoamérica, pero pronto llegará acá”, agregó.
Consultado sobre la adopción de IA en la región, Gorescu sostuvo que las empresas realizan implementaciones superficiales sin obtener beneficios significativos. “No buscan las transformaciones que van a permitir lograr el mejor valor de esto”, afirmó. Recomendó cambiar el enfoque: en lugar de preguntarse qué automatizará la IA, plantearse en qué procesos se necesitan personas.
Sobre las habilidades clave para los profesionales, el ejecutivo destacó la capacidad de hacer preguntas precisas a los modelos, basada en conocimientos previos. Respecto a los argentinos, señaló que poseen “la mejor educación básica en Latinoamérica” y una creatividad que les permite reinventarse.
Gorescu indicó que existe una oportunidad para expandir la IA como diferencial competitivo, aunque el temor a los costos iniciales puede frenar su adopción. Recomendó delegar tareas a la IA con parámetros de seguridad adecuados, revisando siempre los resultados debido a que los modelos pueden alucinar.
Finalmente, anticipó que la presencia de agentes de IA cambiará las medidas de costo-eficiencia, llevando a comparar el costo humano con el de los agentes.
