El capitán Jamie George confirmó que el equipo evalúa abandonar el campo en caso de incidentes racistas durante el encuentro del sábado en Santiago del Estero, tras una denuncia de la RFU en 2025.
SANTIAGO DEL ESTERO.– Una denuncia de la Rugby Football Union (RFU) desencadenó una investigación de World Rugby que no encontró responsables. En la última visita de Inglaterra a Argentina en 2025, la federación inglesa denunció actos de racismo de hinchas argentinos hacia dos jugadores durante el encuentro en San Juan.
“Es mi responsabilidad tomar la mejor decisión para proteger a los jugadores y a quienes me rodean”, declaró Jamie George, capitán de Inglaterra durante los tests de julio ante la ausencia de Maro Itoje.
Consultado sobre si abandonarían la cancha si se produjera otro incidente racista durante el partido del sábado en Santiago del Estero, el hooker afirmó: “Es algo que se está considerando, sí. No hay lugar para eso”.
George es uno de los jugadores más experimentados de Inglaterra. En 2025 fue co-capitán, jugó el primer test en el triunfo inglés en La Plata y fue baja de último momento para el segundo en San Juan tras recibir un llamado desde Australia que le comunicó su convocatoria a los British and Irish Lions. Viajó al día siguiente y acompañó al plantel desde afuera.
“Es algo que recordaré toda la vida cuando me enteré de lo sucedido, y no iba dirigido a mí. Iba dirigido a mis compañeros de equipo, y me importan mis compañeros más que nada. Así que, si algo así ocurre, merece una reacción más enérgica. Tengo que asegurarme de que el equipo no se vea afectado”, sostuvo en conferencia de prensa.
Los jugadores que recibieron los insultos racistas fueron Asher Opoku-Fordjour y Chandler Cunningham-South. Opoku-Fordjour estará en el banco de reservas; Cunningham-South viajó a Argentina pero quedó fuera del plantel de 23. Inglaterra viajó el jueves a Santiago del Estero tras entrenarse en Buenos Aires y el viernes realizó el captains run en el Estadio Único Madre de Ciudades.
“Lamentablemente, yo estaba aquí cuando ocurrió el incidente del verano pasado con Asher y Chandler. Hemos hablado de posibles escenarios, pero la Unión Argentina de Rugby nos ha dicho que han hecho todo lo posible para evitar que eso suceda. Confiamos en ellos. Al mismo tiempo, tenemos un plan B por si eso no ocurre”, aseguró George.
La Unión Argentina de Rugby (UAR) implementó medidas: mensajes en pantallas y la voz del estadio contra el racismo. Los tickets del partido incluyen el mensaje: “La organización se reserva el derecho de admisión y permanencia, conforme a la normativa vigente. Se prohíbe el ingreso o permanencia de personas que incurran en conductas que afecten el normal desarrollo del evento, incluyendo manifestaciones o símbolos racistas, xenófobos, discriminatorios, de odio o que inciten a la violencia. El incumplimiento implicará la expulsión inmediata, la prohibición de ingreso a futuros eventos y la pérdida de todo derecho a reclamo o reembolso”.
A nivel institucional, el Consejo Directivo de la UAR promulgó un Código de Conducta obligatorio. Junto al área de Conciencia y Cultura, exigen su cumplimiento a cada integrante de las uniones provinciales.
“Realmente espero y soy optimista de que la Unión Argentina de Rugby se ha tomado esto muy en serio y que no tengamos que lidiar con eso y que no se convierta en parte del juego”, insistió George.
El capitán se retirará luego del Mundial de Australia. Es compañero de Lucio Cinti y Juan Martín González en Saracens y conserva una relación con Marcelo Bosch.
“Somos muy conscientes de la emoción que supone jugar contra Argentina. Al mismo tiempo, eso nos provoca una respuesta emocional. Ningún equipo debería sentirse más orgulloso de representar a su nación que nosotros. No debemos ocultar el orgullo que sentimos al jugar para Inglaterra. Es un buen recordatorio cuando jugamos contra Argentina, porque ellos no lo ocultan. Hemos tenido partidos muy reñidos en el pasado y estoy seguro de que tendremos otro el sábado”, declaró George.
