El alcalde con licencia de General Escobedo, Nuevo León, acudió personalmente a solicitar una auditoría de su gestión y pidió que las instituciones revisen las principales obras y fondos públicos del Gobierno del Estado.
El pasado viernes 17 de julio, el alcalde con licencia de General Escobedo, Nuevo León, se presentó personalmente a solicitar una auditoría de su gestión y pidió que las instituciones revisen las principales obras y fondos públicos del Gobierno del Estado.
En un comunicado, el funcionario afirmó que la rendición de cuentas es una obligación republicana y que ninguna actuación honesta debería temer ser comprobada. Declaró que el que nada debe, nada teme.
El alcalde también se refirió a declaraciones del gobernador Samuel García, quien calificó de malagradecido a un alcalde por exigir cuentas. Sostuvo que lo que hace un gobernador en obra pública no son favores personales ni concesiones, sino obligaciones constitucionales financiadas con el dinero de los ciudadanos.
Indicó que durante buena parte del sexenio, el gobierno de Samuel García ha convertido la política en espectáculo, sustituyendo la gestión por comunicación y las políticas públicas por redes sociales. Señaló que las familias siguen atrapadas en el tráfico, esperando obras inconclusas, enfrentando la contaminación y viviendo con incertidumbre sobre el agua.
El alcalde afirmó que el gobernador denominó a esa etapa como “modo party” y que hoy el problema evolucionó al “modo amparo”. Aclaró que no cuestiona el derecho a utilizar instrumentos legales, pero sí la consecuencia política de un gobierno cuyo centro de gravedad dejó de ser resolver los problemas para concentrarse en administrar sus propios conflictos y buscar blindaje jurídico.
Señaló que Nuevo León acumula tres años sin presupuesto, lo que calificó como un síntoma de ingobernabilidad. Sostuvo que iniciar una obra sin suficiencia presupuestaria o sin un proyecto ejecutivo sólido compromete su viabilidad y constituye una irregularidad en la administración del patrimonio público.
El alcalde citó al filósofo Karl Popper, quien afirmaba que la pregunta central de la democracia es cómo impedir que quien gobierna abuse del poder. Declaró que la fiscalización no es un ataque político, sino una obligación republicana.
Finalmente, afirmó que Nuevo León necesita un gobierno de tiempo completo y que es momento de regresar al “modo gobierno, modo trabajo”. Concluyó que quien le tenga miedo a una auditoría nunca debió aceptar la responsabilidad de gobernar.
