James Woolsey, quien dirigió la CIA entre 1993 y 1995, falleció a los 84 años en Washington a causa de un derrame cerebral, según informó su esposa.
WASHINGTON.– A los 84 años falleció ayer en Washington el estratega de seguridad nacional, James Woolsey. El exdirector de la CIA (1993-1995) durante la gestión de Bill Clinton, se convirtió con el paso de los años en una figura influyente en materia de inteligencia, defensa y política exterior.
Según informó su esposa, Conchita Sarnoff Woolsey, la causa del fallecimiento fue un derrame cerebral.
Demócrata conservador nacido en Oklahoma, Woolsey estudió en Stanford, fue becario Rhodes en Oxford y se graduó en la Facultad de Derecho de Yale. Fue abogado influyente en Washington y ocupó cargos bajo ambos partidos políticos, incluyendo un período como subsecretario de la Marina durante el mandato de Jimmy Carter (1977-1981) y trabajo en control de armas para la administración de Ronald Reagan.
De 1989 a 1991, bajo la presidencia de George H.W. Bush, Woolsey fue embajador de Estados Unidos en las negociaciones de un tratado que limitaba las fuerzas convencionales en Europa.
En 1993, el presidente Clinton lo nombró director de la CIA. Durante su gestión, ocurrieron el primer atentado contra el World Trade Center en 1993, un tiroteo cerca de la entrada de la agencia en 1993 que dejó dos muertos y tres heridos, y el arresto en 1994 del agente doble Aldrich Ames. Woolsey calificó de “fallo sistémico” el hecho de que Ames no hubiera sido identificado antes y envió cartas de amonestación a 11 funcionarios. Dimitió a finales de diciembre de 1994.
Antes de la invasión de Irak en 2003, Woolsey declaró al programa “Frontline”: “No sé cuántas pruebas se necesitan en el caso de alguien como Saddam Hussein. Sabemos que Saddam está trabajando intensamente en armas de destrucción masiva”. Su evaluación resultó ser falsa, ya que Saddam no poseía tales armas. Woolsey reconoció su error, pero sostuvo que la invasión estaba justificada para derrocar a un dictador.
En 2016, Woolsey se unió a la campaña presidencial de Donald Trump como asesor principal, criticando a la administración Obama y a Hillary Clinton. Tras la victoria de Trump, se rumoreó que sería considerado para un cargo de seguridad nacional, pero no ocupó ningún puesto.
Woolsey participó en institutos de políticas públicas como la Fundación para la Defensa de las Democracias y el Instituto Washington para la Política Medio Oriente.
Agencias AP y AFP
