La conductora confirmó que fue invitada al evento pero no asistirá. También se refirió a las declaraciones de Flor Vigna sobre su expareja.
Sabrina Rojas, conductora de Sálvese quien pueda (América TV), explicó los motivos por los cuales no asistirá al estreno de la serie sobre la vida de Moria Casán, protagonizada por Griselda Siciliani. Durante la emisión del programa, Rojas confirmó que recibió una invitación al evento, pero señaló que no tiene intención de participar.
“Me invitaron también”, reconoció al aire. “No voy a ir. La voy a ver después, tranquila, en mi casa. No me interesa en lo más mínimo”, afirmó. Al ser consultada sobre la presencia de Siciliani en el evento, Rojas declaró: “Claro, imagínense. No quiero cruzarme a esa mujer”.
La tensión entre Rojas y Siciliani se remonta al vínculo que esta última mantuvo con Luciano Castro, expareja de Rojas y padre de sus hijos. Ese episodio derivó en un distanciamiento entre ambas.
En los últimos días, Rojas también se refirió a Flor Vigna, otra expareja de Castro. En una entrevista previa a su participación en La Casa de los Famosos de México, Vigna habló sobre la separación con Castro y sobre una supuesta infidelidad con Siciliani. Rojas cuestionó la oportunidad de esas declaraciones y sostuvo que se repiten cada vez que Vigna presenta un nuevo proyecto.
“A mí me parece que si es su historia y quiere contarla, no está mal. Si tiene ganas de hablar de su historia, ¿por qué debe callar? ¿Por qué tiene que cuidar?”, señaló Rojas. “Cada vez que tiene un trabajo nuevo, vuelve a tirar cosas para que la levanten. Eso es de manual”, agregó.
Rojas describió esa actitud como una estrategia para generar repercusión mediática. También mencionó que Vigna se mostró arrepentida en ocasiones posteriores: “Después tal vez va a SQP, a LAM o a otro programa, se pone nerviosa, quiere llorar, se arrepiente de todo lo que dijo”.
Finalmente, Rojas aclaró su vínculo con Vigna: “No somos amigas, tuvimos una buena relación, compartimos algunos momentos”. Desde esa posición, afirmó que opina como observadora y no como protagonista de la controversia.
