Un repaso por los hitos de la cooperación bilateral entre Argentina y Brasil desde 1985 hasta la actualidad, en el marco de las recientes diferencias entre los gobiernos de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva.
La relación entre Argentina y Brasil ha transitado por diferentes etapas desde la firma de la Declaración de Foz de Iguazú el 30 de noviembre de 1985, durante las presidencias de Raúl Alfonsín y José Sarney. Ese documento sentó las bases para una cooperación bilateral que se profundizó con el Tratado de Asunción del 26 de marzo de 1991, firmado por Carlos Menem y Fernando Collor de Mello, que dio origen al Mercosur. Durante la presidencia de Fernando Henrique Cardoso (1995-2003), la relación continuó en el marco de acuerdos económicos y políticos.
En la década siguiente, los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva y Néstor Kirchner mantuvieron una visión común sobre diversos temas del escenario internacional. En la IV Cumbre de las Américas, celebrada en 2005, ambos países rechazaron la propuesta del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, de crear el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). En ese período, la presencia de Hugo Chávez en la región consolidó un eje político que se extendió más allá de los vínculos formales entre jefes de Estado.
El Foro de São Paulo, creado en 1990 por el Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil y el Partido Comunista de Cuba, funcionó como espacio de coordinación de partidos de izquierda en la región. Según sus estatutos, la coordinación busca promover la “integración latinoamericana” y, en algunos documentos, se menciona la necesidad de “coincidencias ideológicas” para avanzar en ese objetivo. Diversos analistas han señalado que esta coordinación incluye mecanismos de apoyo a procesos electorales en la región.
Las diferencias entre los presidentes Javier Milei y Lula da Silva se manifestaron antes de la asunción de Milei el 10 de diciembre de 2023. Lula expresó su preferencia por el candidato Sergio Massa en las elecciones presidenciales de 2023, mientras que Milei invitó a Jair Bolsonaro, expresidente y perdedor en las elecciones de octubre de 2022, a su ceremonia de asunción. En el plano diplomático, ambos mandatarios han evitado encuentros bilaterales formales.
En el ámbito económico, las relaciones entre ambos países se rigen por el Tratado de Asunción y los Acuerdos de Complementación Económica (ACE), que trascienden las diferencias personales entre los líderes. El acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y el Mercosur, firmado el 17 de enero de 2025 en Asunción, contó con la representación de Brasil a través del canciller Mauro Vieira, ya que Lula no asistió al acto.
En el plano internacional, Argentina y Brasil han adoptado posturas divergentes. Argentina ha manifestado su alineamiento con Estados Unidos e Israel, mientras que Brasil ha apoyado junto a China la posición de Rusia en el conflicto en Ucrania y ha condenado los ataques de Estados Unidos a Irán y de Israel en Gaza. Estas diferencias plantean interrogantes sobre la sostenibilidad de la relación bilateral en el mediano plazo.
