Un sismo de magnitud 7,6 en la escala de Richter sacudió la zona suroccidental de Colombia, con epicentro en el departamento del Chocó. Las autoridades reportan daños en edificaciones históricas y activación de protocolos de emergencia, mientras el gobierno recién asumido evalúa la situación.
Un terremoto de magnitud 7,6 en la escala de Richter se registró en la mañana del lunes en la zona suroccidental de Colombia, según informó el periodista y analista político colombiano Diego Ramos en una entrevista con Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190). El epicentro se localizó en la localidad de Santa María del Palmar, en el departamento del Chocó, en los límites con el departamento del Valle del Cauca, a una profundidad aproximada de 90 kilómetros.
El sismo provocó daños estructurales en varios departamentos, entre ellos Valle del Cauca, Eje Cafetero y Chocó. En la ciudad de Santiago de Cali, capital del Valle del Cauca, se reportaron personas heridas tras el derrumbe de edificios menores, incluidas clínicas en la zona sur. Las autoridades no han precisado el número de víctimas mortales.
Entre las edificaciones afectadas se encuentran la Catedral de Manizales, capital del departamento de Caldas, y la Catedral Primada de Cali, además de otras construcciones habitacionales y comerciales. Según Ramos, los daños se concentraron en inmuebles de más de 60, 70 y hasta 100 años de antigüedad.
El movimiento telúrico ocurrió a las 7:30 de la mañana (hora local) y fue percibido en ciudades como Cali, Manizales, Pereira y Buenaventura, todas con más de un millón de habitantes. La ciudad de Cali, con cerca de 3 millones de habitantes, se encuentra sobre la falla de Romeral, que atraviesa Colombia de sur a norte y se suma a la placa tectónica del Pacífico.
Ramos señaló que las autoridades de emergencia habían anticipado la posibilidad de un sismo de esta magnitud debido a la actividad sísmica reciente en Venezuela y Perú, y a la pertenencia de la zona a la falla del Pacífico. El terremoto es comparable al registrado en el Eje Cafetero en 1999, que devastó las ciudades de Pereira y Armenia, aunque en esa ocasión la magnitud fue menor.
El presidente Abelardo de la Espriella asumió el cargo el viernes 7 de agosto. Ante la emergencia, Ramos indicó que se espera la reacción de los mecanismos de control de riesgo, seguridad, auxilio y emergencias. El departamento del Chocó, una de las zonas más pobres del país, presenta dificultades de acceso por falta de vías carreteables y por su extensa selva virgen, lo que genera incertidumbre sobre el alcance real de los daños en esa región.
