El Gobierno porteño completó la renovación del tramo de la calle Necochea entre avenida Suárez y Olavarría, en La Boca, con nivelación de veredas, nueva iluminación y bolardos. Las obras forman parte del Masterplan de Desarrollo e Integración del Sur.
La calle Necochea, en el barrio de La Boca, fue sometida a una intervención integral que concluyó con la colocación de bolardos. El tramo comprendido entre la avenida Suárez y Olavarría fue modificado según lo establecido por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Las obras incluyeron la nivelación de veredas y calzadas para eliminar barreras arquitectónicas, la incorporación de superficies continuas para facilitar la circulación peatonal, la adición de arbolado urbano, luminarias LED y bolardos que delimitan las áreas peatonales. En la intersección con Olavarría se reorganizó el tránsito vehicular: se mantuvo un único carril de circulación y se incorporaron dársenas de estacionamiento.
El proyecto se enmarca en el Masterplan de Desarrollo e Integración del Sur, una iniciativa del Gobierno porteño para intervenir distintos puntos de la zona sur de la ciudad. Según informaron las autoridades, el objetivo es potenciar la actividad urbana, turística y comercial del sector, preservando la identidad histórica del corredor.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, declaró: «Esta renovación va a potenciar a La Boca como nunca antes. Dijimos que íbamos a liberar y a recuperar el espacio público y lo hicimos». Por su parte, Marcelo Di Mario, subsecretario de Integración y Desarrollo del Sur, sostuvo que la obra «representa mucho más que una intervención urbana: es una puesta en valor de la historia, la identidad y el enorme potencial de La Boca, donde la tradición y la cultura conviven en una zona clave para el desarrollo del sur».
Durante el siglo XX, la calle Necochea fue un centro de la vida nocturna boquense, con cantinas que ofrecían gastronomía y espectáculos de tango. Con el cierre de muchos de esos establecimientos, la zona mantuvo su relevancia simbólica en el barrio.
El arquitecto e historiador urbano Adrián Gorelik, en su obra El romance del espacio público, analiza la categoría del espacio público como territorio de memoria colectiva y vida barrial. En el caso de Buenos Aires, señala la recuperación del «barrio popular» como protagonista de las transformaciones urbanas desde los años 80. Gorelik propone un «urbanismo de lo pequeño» para intervenir la trama existente y advierte que la transformación física de una calle requiere de los usos y apropiaciones de los habitantes para cobrar sentido.
Con las obras terminadas, el corredor Necochea inicia una nueva etapa orientada a recuperar movimiento, actividad comercial y vida urbana.
