El exministro de Hacienda, Hernán Lacunza, y el expresidente del Banco Central, Guido Sandleris, se manifestaron en contra de la medida anunciada por el Gobierno que amplía del 5% al 15% el porcentaje de depósitos en dólares que los bancos pueden prestar a empresas.
El exministro de Hacienda, Hernán Lacunza, y el expresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Guido Sandleris, ambos funcionarios durante el gobierno de Mauricio Macri, cuestionaron la medida sobre la flexibilización de los créditos en dólares para empresas que anunció el Gobierno el 13 de agosto.
La nueva normativa permite a los bancos prestar un mayor porcentaje de los depósitos en dólares para personas jurídicas, llevándolos hasta el 15%, tanto para empresas generadoras como no generadoras de divisas.
Lacunza señaló que esta política ya se intentó en el pasado y terminó derivando en una «pesificación asimétrica». «Ya hicimos eso a fines de los noventa y terminamos con la pesificación asimétrica, no cometamos los mismos errores», advirtió en declaraciones radiales.
El dirigente del PRO indicó los riesgos que afronta esta nueva disposición y sostuvo que se podría volver a una situación similar a la crisis de 2001. «Generemos un mercado de crédito en moneda local para el que recauda pesos. Si empezamos a darle crédito en dólares al que recauda pesos, un día sube el dólar, no pasado mañana ni la semana que viene. Un día sube el dólar porque alguien hizo mal los números y no lo pueden devolver y entonces tenemos el 2001», afirmó.
En tanto, Sandleris expresó en sus redes sociales que la medida es una «mala idea» y explicó por qué no debería modificarse «una de las pocas reglas que funcionó durante más de dos décadas». «He apoyado muchas de las medidas que ha tomado el equipo económico de Javier Milei en estos dos años y medio. Sin embargo, creo que la flexibilización de las reglas para otorgar préstamos en dólares anunciada ayer es una mala idea», escribió.
El extitular del BCRA afirmó que la medida «erosiona uno de los pocos consensos relevantes» que el país «logró construir» en materia de política económica, que es una «regulación prudencial muy estricta» del sistema bancario en dólares. «El monto autorizado es acotado; el precedente que se establece, no», alertó.
Sandleris explicó que después de la crisis de 2001 se establecieron regulaciones que dividieron al sistema bancario en dos segmentos (pesos y dólares), aislados entre sí, y que los depósitos en dólares solo podían prestarse a quienes generaban dólares. «El objetivo era evitar que una fuerte depreciación del peso volviera impagables esos créditos y terminara poniendo en riesgo la capacidad de los bancos para devolver los depósitos en dólares», precisó.
El expresidente del BCRA sostuvo que esa regulación permitió que el país «atravesara todas las crisis cambiarias desde 2001 sin sufrir una crisis bancaria». «No fue casualidad: fue el resultado de haber aprendido una lección muy costosa», agregó.
«Históricamente, la Argentina ha tenido enormes dificultades para construir reglas estables. Por eso no parece una buena idea debilitar una de las pocas que funcionó durante más de dos décadas con el fin de expandir el crédito ante una necesidad coyuntural. Las regulaciones financieras prudenciales suelen implicar costos de corto plazo, pero existen para proteger un bien mucho más valioso: la estabilidad financiera», concluyó.
