La Bolsa de Comercio de Rosario estimó que los ingresos por derechos de exportación de los seis principales granos totalizarán US$4613 millones en 2026, un 1% menos que el año previo.
La recaudación por retenciones a la soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo cerrará este año en US$4613 millones, según informó hoy la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). El monto representa una caída del 1% respecto de los US$4665 millones registrados en 2025.
Durante el primer semestre de 2026, la recaudación por derechos de exportación (DEX) de esos seis complejos alcanzó los US$1881 millones, lo que implica una disminución del 51% frente a los US$3804 millones del mismo período de 2025. Según la BCR, ese valor es el segundo más bajo de los últimos seis años, solo por encima de los US$1153 millones de 2023.
La entidad atribuyó esa caída a dos esquemas temporales de modificación de retenciones implementados durante 2025. Por un lado, la reducción de alícuotas vigente entre febrero y junio de ese año incentivó una anticipación en el registro de ventas al exterior (DJVE), lo que elevó la base de comparación. Por otro, la eliminación temporaria de DEX desde septiembre de 2025 permitió registrar ventas sin retenciones hasta un cupo de negocios, lo que redujo la recaudación del segundo semestre de 2025 y consumió volumen que se habría declarado a comienzos de 2026.
Para el segundo semestre de 2026, la BCR proyecta una recuperación de los ingresos por retenciones, con una estimación de US$2731 millones entre julio y diciembre, más del triple de los US$861 millones registrados en el mismo período de 2025.
Por complejo, el de la soja sería el principal aportante, con US$3275 millones proyectados para 2026, seguido por el maíz con US$754 millones, el trigo con US$324 millones, el girasol con US$158 millones, la cebada con US$79 millones y el sorgo con US$22 millones. La BCR señaló que la soja es el producto que afronta las mayores alícuotas.
En comparación histórica, la recaudación proyectada para 2026 se ubica por debajo de los máximos de 2021 y 2022, cuando los precios internacionales de las commodities alcanzaron niveles récord, y un 50% por encima del mínimo de 2023, año afectado por una sequía.
