El Índice de Precios al Consumidor de julio registró un aumento del 2,1% mensual, según el INDEC. El ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó el dato a factores estacionales y al contexto internacional, y afirmó que la convergencia a niveles internacionales es «una cuestión de tiempo».
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a julio registró un aumento del 2,1% mensual, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Este dato interrumpió una racha de tres meses de desaceleración en la variación de precios.
El ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió al indicador durante una conferencia de prensa en la que anunció una flexibilización de los créditos en dólares para empresas. Allí sostuvo que julio es un mes «estacionalmente alto» y que la convergencia de la inflación a niveles internacionales es «una cuestión de tiempo». Además, señaló que «todos los países están sufriendo una mayor inflación y un menor crecimiento» como consecuencia del aumento del precio global del petróleo por la guerra en Medio Oriente.
En ese marco, el IPC de Estados Unidos correspondiente a julio mostró una suba interanual del 4,2%, el nivel más alto en tres años, impulsada por un incremento del 24% en el costo de los combustibles en lo que va de 2026.
En la Argentina, la reducción de la inflación enfrenta factores que exceden la política monetaria, según economistas y analistas consultados. Entre ellos se mencionan la inercia de los precios, la indexación de contratos, la falta de credibilidad acumulada y la dolarización informal de la economía.
El Gobierno implementó desde el inicio de la gestión la suspensión de la emisión de pesos y el objetivo de alcanzar el déficit fiscal cero. Estas medidas, según el Ejecutivo, apuntan a reducir el principal motor inflacionario.
En el plano internacional, se registran antecedentes de programas de estabilización que lograron reducir inflaciones elevadas. En Israel, en 1985, un plan de shock con ajuste fiscal y ancla cambiaria redujo la inflación en menos de un año, aunque la estabilización completa demandó alrededor de una década. En Brasil, el Plan Real, implementado en 1994, logró estabilizar los precios en aproximadamente tres años.
El dato de julio se conoce en un contexto en el que el Gobierno mantiene su objetivo de reducir la inflación a niveles internacionales, aunque el ritmo de descenso observado hasta el momento no ha alcanzado ese objetivo.
