Delincuentes ingresaron la noche del sábado 15 de agosto al Museo Regional Interdisciplinario de Messina y sustrajeron tres paneles del Políptico de San Gregorio y una pequeña tabla bifronte. Las autoridades regionales confirmaron que el sistema de alarma funcionó y que las cámaras registraron el hecho.
Durante la noche del sábado 15 de agosto, un grupo de al menos cuatro personas ingresó al Museo Regional Interdisciplinario de Messina, en Sicilia, y sustrajo cuatro obras atribuidas al pintor renacentista Antonello da Messina. Entre las piezas robadas se encuentran tres paneles del Políptico de San Gregorio y una pequeña tabla pintada en ambos lados.
El hecho ocurrió alrededor de las 21.50, mientras se desarrollaba la tradicional procesión de la Vara, dedicada a la Asunción de la Virgen, que concentra a una multitud en las calles de la ciudad y requiere un amplio despliegue de las fuerzas de seguridad.
Según las primeras reconstrucciones, los asaltantes vestían camisetas negras y utilizaban cascos para cubrir sus rostros. Actuaron con rapidez y precisión, lo que sugiere una operación planificada con anticipación y con conocimiento de las instalaciones.
Inicialmente, los delincuentes retiraron los cinco paneles conservados del Políptico de San Gregorio, pero abandonaron dos de ellos cerca del perímetro exterior del museo durante la fuga. Las tablas fueron encontradas junto a una cerca después de que una familia advirtiera su presencia y llamara al número de emergencias.
También extrajeron de una vitrina de seguridad una pequeña obra bifronte atribuida al pintor siciliano. En uno de sus lados se representa a la Virgen con el Niño acompañada por un religioso franciscano, y en el reverso, a Cristo muerto en la Piedad. Su reducido tamaño sugiere que habría sido utilizada originalmente para la devoción privada.
Las cuatro piezas fueron ejecutadas sobre paneles de madera, a diferencia de las pinturas sobre tela, por lo que no podían enrollarse ni transportarse de manera improvisada. Esto refuerza la hipótesis de que los responsables prepararon previamente la logística necesaria para sacarlas del museo.
Las autoridades regionales aseguraron que el sistema de alarma funcionó y que el robo quedó registrado por las cámaras de videovigilancia. La investigación busca establecer qué ocurrió después de que se emitiera la alerta y por qué no fue posible impedir la fuga.
La Policía italiana y los Carabineros del Comando para la Protección del Patrimonio Cultural analizan las imágenes tomadas dentro del edificio y por cámaras instaladas en las calles cercanas. También fueron interrogados los empleados que se encontraban de servicio y se investiga la posibilidad de que los asaltantes hayan contado con una persona con información interna sobre las salas, los sistemas de seguridad o los movimientos del personal.
Una de las hipótesis iniciales apunta a un robo por encargo destinado al mercado negro. No obstante, debido a la relevancia mundial de las pinturas, los expertos consideran extremadamente difícil que puedan venderse sin despertar sospechas. Otra posibilidad es que sean utilizadas dentro de redes criminales como garantía, elemento de negociación o instrumento de presión.
El Políptico de San Gregorio, fechado en 1473, fue encargado para el monasterio de Santa María Extra Moenia. La composición presenta a la Virgen María con el Niño, acompañada por san Gregorio, san Benito y figuras angelicales. Sus cinco paneles sobrevivieron al terremoto que destruyó gran parte de Messina en 1908 y nunca habían abandonado de manera permanente la ciudad.
El ministro de Cultura italiano, Alessandro Giuli, definió las piezas como testimonios de “extraordinario valor” para el patrimonio nacional y expresó su confianza en que las fuerzas de seguridad logren recuperarlas. El alcalde de Messina, Federico Basile, sostuvo que el ataque ultrajó un patrimonio perteneciente a toda la ciudad y aseguró que la comunidad no permitirá que le arrebaten su historia.
