El empresario y ex senador nacional Roberto Urquía, dueño de Aceitera General Deheza, analizó la coyuntura económica y señaló que el comercio enfrenta dificultades, que los salarios no alcanzan para llegar a la quincena y que las fintech cobran tasas de interés de hasta 1.300% anual.
El empresario y ex senador nacional Roberto Urquía, dueño de Aceitera General Deheza (AGD), se refirió a la situación económica del país y mencionó que, mientras sectores como la minería, Vaca Muerta y parte del campo atraviesan un buen momento, el comercio enfrenta serias dificultades. “No es un problema de tener un producto de la China o nacional, ya no vende directamente sea chino, sea nacional”, describió.
Urquía sostuvo que los ingresos familiares no alcanzan para cubrir los gastos básicos. “Hoy les cuesta mucho a las empresas pagar los sueldos y a la gente no les alcanza, no para llegar a fin de mes, no les alcanza para llegar a 15 de cada mes”, afirmó. En ese sentido, consideró que el equilibrio macroeconómico es un dato positivo, pero no suficiente: “La macro está bien, hay equilibrio fiscal, la inflación viene bajando”, señaló, aunque remarcó que ese proceso “no llega a algunos sectores de la micro”.
Consultado sobre su vínculo con el Gobierno nacional, Urquía expresó que los actores productivos del interior tienen dificultades para acceder al diálogo con las autoridades centrales. “A la gente del interior nos cuesta mucho llegar al diálogo con el gobierno nacional”, indicó. Y agregó: “Con algunos ministros sí, pero con Caputo sí, con el jefe de gabinete también, pero nos cuesta mucho a la gente del interior profundo llegar a los estamentos del gobierno central en Buenos Aires”.
El empresario planteó la necesidad de que el interior tenga mayor peso en las decisiones nacionales. “Argentina es mucho más que el conglomerado importante de gente que vive entre la General Paz y otras avenidas”, expresó.
En otro tramo de la entrevista, Urquía se refirió a las tasas de interés aplicadas por algunas financieras digitales. “Hay fintech o estas financieras que se han salido nuevas que están cobrando hasta el 1.300% de interés anual”, advirtió. Sobre esa cifra, sostuvo: “El 1.300 es una cosa de loco”. Consideró que ese tipo de situaciones requiere intervención estatal: “El gobierno está para eso, está para los abusos”, afirmó.
Finalmente, señaló que se prioriza al capital extranjero por sobre la producción local. “Ahí va la alfombra roja”, dijo en referencia a las inversiones que llegan del exterior, y agregó que la producción argentina “no tiene un embajador que la defienda”.
