La Dirección General de Defensa del Consumidor de San Isidro gestionó la recuperación de más de 4.600 dólares para dos usuarios que habían sido perjudicados por una aseguradora de salud y una aerolínea internacional.
Buenos Aires, 20 agosto (NA) — La Dirección General de Defensa del Consumidor de San Isidro informó que logró que una aseguradora de salud y una aerolínea internacional cumplieran con los contratos firmados tras haber perjudicado a dos usuarios. En total, se recuperaron más de 4.600 dólares.
El primer caso correspondió a un hombre de la localidad de Boulogne que circulaba en bicicleta por Australia cuando colisionó contra un automóvil. El impacto le provocó una fractura de tibia, por lo que fue trasladado al Royal Melbourne Hospital, donde fue intervenido quirúrgicamente. Tras la operación, continuó un plan de recuperación en un centro de salud especializado. A pesar de haber comunicado el siniestro de inmediato y contar con cobertura vigente de la empresa de asistencia al viajero, la firma le negó el reintegro de los gastos médicos, medicamentos, traslados y alojamiento extra.
Ante la falta de respuestas, el damnificado acudió a Defensa del Consumidor de San Isidro para iniciar un expediente legal, que se resolvió a su favor. Desde el área de Defensa del Consumidor de San Isidro explicaron: «Nuestra prioridad absoluta es equilibrar la balanza a favor del vecino frente al abuso de las grandes corporaciones. No permitimos que las empresas miren para otro lado cuando tienen que cumplir con lo que firmaron».
El segundo caso involucró a una mujer que había adquirido un pasaje aéreo a Suiza, con escala en París, contratado a través de una agencia de viajes. Días antes de abordar, la mujer sufrió un cuadro de salud que le impedía viajar, situación que dejó asentada con certificados médicos presentados ante las empresas. Las compañías se negaban a reconocer el pasaje o reprogramar el itinerario sin penalizaciones.
Defensa del Consumidor citó a las partes a una audiencia obligatoria de conciliación. La empresa de transporte aéreo ofreció la emisión de un bono no reembolsable por un valor de 1.684 dólares, con validez de un año para ser utilizado en cualquier otro destino. La denunciante aceptó la propuesta y el caso se cerró.
Desde la comuna señalaron que «el acceso a la salud y los imprevistos médicos certificados están protegidos por las leyes de consumo, y las aerolíneas no pueden ignorar la vulnerabilidad de un pasajero enfermo».
