El economista y profesor de la Universidad de Alcalá, José Carlos Díez, advirtió sobre el reemplazo de empleos industriales por puestos en el sector turístico y hotelero, con menores salarios y menor estabilidad, en una entrevista en Capital Radio.
El economista y profesor de la Universidad de Alcalá, José Carlos Díez, sostuvo que la economía española muestra un crecimiento superior al promedio de la zona euro, pero señaló que los indicadores macroeconómicos ocultan desafíos estructurales. En una entrevista en Capital Radio, Díez se refirió a la pérdida de peso de la industria frente al avance del sector servicios, especialmente el turismo y la hotelería.
Díez afirmó que el turismo atraviesa un buen momento y que la calidad del empleo generado en hoteles y establecimientos vinculados al sector ha mejorado. Sin embargo, consideró que ese dinamismo no compensa la pérdida de puestos de trabajo industriales, que históricamente ofrecieron mejores salarios y mayor estabilidad.
Según explicó, los sectores que impulsan el crecimiento son los que demandan más mano de obra, como el turismo y la hotelería. «El sector agroalimentario va súper bien y el turismo también. Ha mejorado la calidad de los turistas y los empleos que se van generando son de mejor calidad», señaló. En contraste, afirmó que «el sector industrial va muy mal», en referencia a la industria automotriz española.
El economista advirtió que se están destruyendo empleos industriales «con salarios buenos por encima del salario medio, sindicalizado, con buenas condiciones de trabajo» y que esos puestos están siendo reemplazados por empleos en hostelería y turismo «que bajan el salario medio entre un 15% y un 30%». Sostuvo que esta transformación podría tener consecuencias de largo plazo sobre los ingresos de los trabajadores, la productividad y la sostenibilidad del sistema previsional.
En relación con la industria automotriz, Díez señaló que China pasó de exportar alrededor de un millón de vehículos por año antes de la pandemia a cerca de seis millones, lo que está desplazando a fabricantes europeos. «Ese millón se lo está quitando a las marcas europeas y las marcas europeas producen en España», afirmó. Indicó que existen 10 ciudades españolas cuya actividad económica depende de la fabricación de automóviles, además de localidades con empresas proveedoras de autopartes. La producción automotriz española muestra una caída cercana al 10%, según el economista.
Díez también analizó la posibilidad de que fabricantes chinos instalen plantas en España. «Si van a venir los chinos, van a bajar márgenes, van a bajar empleo y van a bajar salarios», aseguró. Planteó que muchas de esas compañías podrían optar por procesos altamente automatizados y robotizados, reduciendo la necesidad de mano de obra, y que los nuevos trabajadores podrían incorporarse con condiciones salariales inferiores.
Las declaraciones se producen en el marco de un debate en Europa sobre la necesidad de recuperar competitividad industrial frente al avance de China y Estados Unidos. La Unión Europea impulsó programas para fortalecer sectores estratégicos como la industria automotriz, los semiconductores, las baterías para autos eléctricos y las tecnologías vinculadas a la transición energética. Díez insistió en que el crecimiento económico debe apoyarse en una base industrial sólida para garantizar empleos estables y mejores salarios.
