En el marco del juicio por la muerte de Diego Maradona, el nefrólogo Hernán Trimarchi ratificó el diagnóstico de enfermedad renal crónica y minimizó la confusión con los estudios de Don Diego. El tribunal rechazó los planteos de la defensa y continuó con las testimoniales.
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona continuó este lunes en los tribunales de San Isidro con la declaración de peritos de la Junta Médica. El nefrólogo Hernán Trimarchi, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Británico y uno de los 22 profesionales que firmaron el dictamen, ratificó que el ex futbolista padecía una «enfermedad renal crónica» y se refirió al error en la recolección de pruebas que involucró estudios de Don Diego, el padre de Maradona.
Trimarchi declaró ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, y sostuvo que la confusión documental fue «indiferente» para el diagnóstico final. La defensa de los imputados intentó bloquear su testimonio y el del cardiólogo Gustavo Di Niro, argumentando que se trataba de una instrucción extra sobre pruebas ya incorporadas al expediente. El tribunal rechazó el planteo y ordenó continuar con el cronograma.
Posteriormente, Fernando Cairo, subjefe de Trasplante Hepático del Hospital El Cruce, declaró sobre la cirrosis que padecía Maradona. Cairo señaló que, si bien el ex futbolista sufría esa enfermedad, no presentaba síntomas clínicos evidentes. Ante una pregunta del abogado Diego Olmedo, defensor del psicólogo Carlos Díaz, Cairo afirmó que su especialidad no tiene relación con la salud mental, lo que motivó un cuestionamiento del letrado sobre su firma en el dictamen que incluía conclusiones sobre la capacidad mental de Maradona.
La próxima audiencia está prevista para el martes 1 de septiembre, cuando declararán más peritos oficiales a pedido de los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari. Los imputados son el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la médica Nancy Forlini, el clínico Pedro Di Spagna y los enfermeros Mariano Perroni y Ricardo Almirón. Todos enfrentan el cargo de homicidio simple con dolo eventual, que prevé penas de 8 a 25 años de prisión.
