El mercado argentino de granos muestra señales opuestas: la soja registra un ritmo de ventas inferior al promedio de los últimos cinco años, mientras el maíz, con una cosecha récord estimada en 70,5 millones de toneladas, mantiene precios estables frente a la suba internacional.
El mercado argentino de granos transita un escenario de contrastes. En soja, los productores mantienen una actitud prudente frente a la comercialización de la nueva campaña, con un ritmo de ventas inferior tanto al ciclo anterior como al promedio de los últimos cinco años.
En paralelo, la oleaginosa recuperó terreno en dólares en el mercado local, acompañando la firmeza de Chicago. La posición compradora de la industria y los exportadores limita la posibilidad de una mayor presión sobre la demanda doméstica en el corto plazo.
El maíz presenta una dinámica diferente. Con una producción estimada en un récord histórico de 70,5 millones de toneladas, el importante volumen ya comercializado y las compras acumuladas por los exportadores reducen el incentivo para nuevas adquisiciones agresivas en el mercado interno.
El resultado es un mercado local que se mueve a contramano de Chicago: mientras las cotizaciones internacionales del cereal acumularon una suba del 18% desde mediados de junio, los precios argentinos permanecen relativamente estables. La expectativa está puesta en qué sucederá una vez que disminuya la presión de la cosecha.
El informe completo fue elaborado por la Bolsa de Cereales y Productores de Córdoba (BCCBA).
