Marcos Farías, empresario, productor y dueño de Radio Máxima, falleció a los 58 años tras una enfermedad oncológica. Su muerte generó conmoción en el ambiente musical cordobés.
Marcos Farías murió a los 58 años. El empresario, productor, mánager y dueño de Radio Máxima atravesó en los últimos meses una enfermedad oncológica que se agravó. Durante las últimas dos décadas, Farías fue una de las figuras con mayor influencia en la música popular cordobesa, particularmente en el cuarteto.
La noticia de su fallecimiento provocó reacciones entre músicos, productores y trabajadores de medios. Este lunes, Radio Máxima modificó su programación habitual y emitió solo música como forma de acompañar la despedida.
César Tapia, periodista y figura de la emisora, expresó: “Es muy difícil trabajar cuando se te va un tipo que era nuestro amigo, no era nuestro jefe, era nuestro amigo”.
Según Tapia, Farías padecía cáncer de hígado y de páncreas y estaba bajo tratamiento. “El martes pasado le habían puesto una segunda dosis de una droga muy fuerte que estaban poniendo y aparentemente había reaccionado bien. Lo teníamos todo bien, teníamos las esperanzas bajas, todos”, relató. El viernes, allegados habían recibido informes alentadores, pero el cuadro se agravó y Farías falleció.
Detección de artistas
Tapia recordó que Farías descubrió a Damián Córdoba y a Ulises Bueno. “Él descubrió a Damián Córdoba. Él descubrió a Ulises Bueno cuando se estaba yendo a vender pantalones de jean a Tucumán”, contó.
En el caso de Ulises Bueno, Farías lo convenció de no abandonar la música. “Lo bajó del colectivo y le dijo: ‘No, yo te voy a hacer una orquesta nueva. Bajate, bajate’”, relató Tapia. Luego agregó: “Ya vas a ver lo que voy a lograr con Ulises Bueno”.
Farías también acompañó a La Banda de Carlitos, que luego se convirtió en un fenómeno del cuarteto con proyección nacional. Además, sostuvo durante siete años a los integrantes de Q’Lokura, cuando el grupo se llamaba Chipote y no obtenía resultados comerciales relevantes. “Él bancó a los chicos que hoy son Q’Lokura. Antes eran Chipote y los bancó siete años, que no les iba muy bien, hasta que transformó Qué Locura, y es otro éxito nacional”, explicó Tapia.
Entre sus últimas apuestas se encontraba la orquesta Va Como Loco, que comenzaba a ganar espacio y, según Tapia, tenía posibilidades de crecer a nivel nacional.
Radio Máxima y su vínculo con la comunidad
La actividad de Farías incluyó la gestión de Radio Máxima, emisora en la que impulsó una línea de trabajo orientada a la asistencia social. Tapia contó que comenzó a trabajar allí hace aproximadamente doce años, cuando Farías lo convocó con la idea de “hacer una radio donde vayamos con este público, donde rodeemos a la gente”.
“En la radio tengo una pieza llena de remedios, sillas de ruedas, bastones, que le vamos dando a la gente todo el tiempo”, afirmó Tapia. “Eso quería él, que fuéramos solidarios con la gente”, agregó.
Según Tapia, Farías mantenía un trato cercano con sus empleados. “Llegaba a tipo una de la tarde, quizá un poquito antes, y nos dábamos cuenta que entraba porque se había ruido su camioneta”, relató entre risas. “Si estábamos comiendo un asado, o estaban los chicos comiendo un asado, él era el primero en hacerse un lado en el tablón y se sentaba a comer con nosotros”.
“Era un tipo distinto. Por eso el cariño que le tienen todos los compañeros y la gente”, sostuvo.
Relación con Euge Quevedo
Tapia mencionó que Eugenio Quevedo fue uno de los artistas con mayor cercanía a Farías. “Más de uno lo va a extrañar, como Eugenio Quevedo, que todo el tiempo era: ‘No, llévame vos, Marcos. Hoy llévame vos’”, contó. Incluso, Quevedo quería ingresar acompañado por Farías a los grandes escenarios. “‘Quiero entrar con vos al Movistar Arena, quiero entrar con vos, llévame vos’”, relató.
“Uno de los tipos que puede decir Eugenio Quevedo que lo que la creó fue Marcos Farías”, afirmó Tapia.
Los restos de Marcos Farías serán despedidos en el cementerio Lomas de Villa Allende, donde familiares, amigos, artistas y trabajadores vinculados a su trayectoria podrán darle el último adiós. Mientras tanto, las radios que formaron parte de su recorrido eligieron la música para acompañar la jornada.
