El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) se perfila como uno de los ejes del debate económico de cara a las próximas elecciones. Especialistas analizaron en +Perfil las implicancias de una eventual administración de distinto signo político sobre los contratos ya firmados.
El futuro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) podría convertirse en uno de los temas centrales del debate económico de cara a las próximas elecciones. La magnitud de los proyectos anunciados y los beneficios impositivos y aduaneros contemplados por el esquema plantean interrogantes sobre qué posición adoptaría una eventual administración de distinto signo político.
Durante el análisis en +Perfil, el canal de Editorial Perfil, el conductor Fernando Meaños sostuvo que quienes busquen disputar el poder al gobierno de Javier Milei deberán fijar una postura clara respecto del régimen y de los contratos ya establecidos.
“Quien quiera disputar el poder a Milei va a tener que decir: yo voy a respetar la ley del RIGI a rajatabla”, planteó Meaños. Su observación puso el foco en la necesidad de que una eventual alternativa política explique qué hará con los compromisos asumidos bajo el esquema.
La discusión dentro del peronismo
La economista Aldana Denis, del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), coincidió en que el RIGI formará parte de la discusión económica y política durante la campaña. Según explicó, una eventual fuerza opositora deberá definir su perspectiva frente a los contratos firmados bajo el régimen.
“Va a estar sobre la mesa la discusión de cómo o cuál va a ser la perspectiva de un signo político distinto al de Milei respecto de esos contratos”, señaló Denis.
Sin embargo, la economista puso en contexto el alcance actual del programa y remarcó que todavía son relativamente pocos los contratos concretados mediante el RIGI en comparación con las expectativas generadas. “En la práctica, hay que decir, todavía no tiene una magnitud tan grande los contratos que efectivamente se hicieron a través del RIGI”, afirmó.
Denis también anticipó que la discusión podría atravesar al propio peronismo, particularmente a la hora de definir su programa económico. “Creo que ahí va a haber una disputa incluso dentro del interior del peronismo, no es algo que está saldado”, sostuvo.
De esta manera, el debate no se limitaría a una posición a favor o en contra del régimen, sino que también incluiría qué tratamiento recibirían los contratos existentes y qué lugar ocuparían los incentivos a grandes inversiones dentro de una propuesta económica alternativa.
Vaca Muerta y el desafío de consolidar las inversiones
Por su parte, la asesora financiera internacional Karina Fabi destacó el volumen de las inversiones vinculadas con Vaca Muerta y el sector energético. Según su análisis, el desafío ahora pasa por consolidar esos proyectos y generar condiciones de confianza para los inversores.
“Es la inversión privada más importante que se ha hecho en la historia del país, lo de Vaca Muerta y lo de energía”, afirmó Fabi.
La especialista sostuvo además que las provincias deben aprovechar el proceso de inversiones y capitalizar los recursos que se están destinando al desarrollo energético. En ese sentido, consideró que el esfuerzo realizado hasta el momento representa una oportunidad que debe ser aprovechada tanto por el país como por las jurisdicciones involucradas.
La confianza en el peso como condición económica
En paralelo, Fabi planteó que uno de los principales desafíos de la economía argentina continúa siendo fortalecer la confianza en el peso y evitar que los ahorristas y las empresas recurran inmediatamente al dólar ante cualquier escenario de incertidumbre.
“El punto es, insisto, dar confianza a que el peso gane valor y no salir corriendo con el dólar”, señaló.
