El Municipio de San Fernando anunció una ayuda económica de hasta $4 millones durante 2026 para cada uno de los 64 clubes de barrio y sociedades de fomento del distrito. El beneficio consiste en dos subsidios de $2 millones cada uno y se comunicó durante un encuentro por el Día del Fomentista.
El Municipio de San Fernando anunció una ayuda económica de hasta $4 millones durante 2026 para cada uno de los 64 clubes de barrio y sociedades de fomento del distrito. El beneficio contempla dos subsidios de $2 millones cada uno y busca acompañar a las instituciones frente al aumento de los costos necesarios para mantener sus actividades.
El anuncio se realizó durante un encuentro por el Día del Fomentista, que reunió en el Teatro Otamendi a representantes de las entidades barriales vinculadas al deporte, la recreación y la cultura.
“Trabajan pensando en el otro, dando de su tiempo que es una de las mejores formas de dar cariño”, sostuvo Andreotti durante la jornada.
La primera entrega será de $2 millones por institución, mientras que está prevista una segunda por el mismo monto antes de finalizar el año. Así, cada club o sociedad de fomento podrá recibir $4 millones durante 2026.
Un estudio, realizado por el Observatorio del Deporte Táctica en 2024, indica que el 70% de los clubes de barrio del país tiene que inventar alguna actividad extra para recaudar fondos y cubrir sus gastos. Ya sean rifas, ferias, festivales.
El dinero podrá utilizarse para hacer frente a distintos gastos, entre ellos servicios, refacciones e indumentaria deportiva. La medida busca aliviar parte de los costos que deben afrontar las instituciones para continuar con sus actividades.
En Santa Catalina, club de fútbol en San Fernando, ya tienen definido cómo aprovecharán la ayuda. “El subsidio significa mucha ayuda, hoy en día lo que más nos cuesta sostener es el mantenimiento, todo sube día a día”, explicó Ivana Sosa, tesorera y subdelegada del club.
Una parte del dinero será destinada a terminar un quincho con parrilla que la institución comenzó a construir con ingresos propios. La otra tendrá como objetivo comprar conjuntos de entrenamiento para los chicos, que serán entregados sin costo a las familias.
El club recibe ganancias a través del alquiler de canchas, el alquiler del salón y las jornadas que organiza. “Todo eso va a una caja y de ahí salen los gastos en general”, explicó Sosa.
Para Ivana el club es identidad y unión para el barrio. Saca a los chicos de la soledad del celular, les da un equipo, un profesor que los guía y un sentido de pertenencia que no encuentran en otro lado. Por eso la ayuda del municipio es de gran importancia porque permite afrontar obras o compras que, de otra manera, deberían postergarse.
También cumplen una función que exceden lo deportivo, son un punto de encuentro de las familias. Al llegar el fin de semana, los miembros se suelen reunir para hacer un asado, pasar el día con amigos, practicar algún deporte y divertirse. “Los chicos están contenidos, lejos de la calle, aprendiendo disciplina y compañerismo”, sostuvo Ivana, y destacó que allí los chicos encuentran un espacio de pertenencia, compañerismo y contención.
