Una investigación del Instituto de Diálogo Estratégico (ISD) identificó 181 sitios web que ofrecen herramientas para crear imágenes pornográficas no consensuadas con inteligencia artificial. El informe detalla el rol de redes sociales, buscadores y sistemas de pago en la difusión y monetización de este contenido.
Un estudio del Instituto de Diálogo Estratégico (ISD, por sus siglas en inglés) reveló cómo funciona el mercado de las deepfakes porno, imágenes pornográficas no consensuadas generadas con inteligencia artificial, que se expande en la Argentina y el mundo. La investigación, realizada durante seis meses, identificó al menos 181 sitios web que ofrecen herramientas de creación de este tipo de contenido en el internet de acceso público.
Según el informe, estos sitios registraron 40 millones de visitas únicas por mes. En tres meses, desde diciembre de 2025 a febrero de 2026, recibieron 161 millones de visitas. La página con mayor cantidad de visitas únicas registró 9 millones mensuales.
El estudio señala que la mayoría de los usuarios llega a estas herramientas de dos maneras: entrando directamente a la página (52,4%) o a través de buscadores como Google (25%). Otro 16,1% proviene de páginas web que promocionan estas herramientas o incluyen enlaces, y un 3,59% del tráfico llega desde redes sociales.
En la Argentina, se conocieron casos en los últimos años. El mes pasado, estudiantes de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini y el Colegio Nacional de Buenos Aires difundían imágenes reales y manipuladas con inteligencia artificial de sus compañeras desnudas a través de WhatsApp. Los creadores de las imágenes amenazaron: “No vamos a parar de desnudarlas y venderlas”.
Hace un año, en San Jerónimo Sud, Santa Fe, más de 80 mujeres fueron víctimas de un vecino que, con ayuda de la IA, puso sus rostros en imágenes pornográficas y las difundió por Telegram. En marzo, la Justicia de Córdoba anunció que un joven irá a juicio por publicar imágenes de sus compañeras de colegio editadas con IA en una web para adultos.
Leonie Oehmig, analista de investigación y políticas digitales para la sede del ISD en Alemania, declaró a LA NACION: “Si observamos la cantidad de personas que usan redes sociales en todo el mundo —más allá de las fronteras y especialmente entre los jóvenes—, las chances de encontrarse con anuncios de estos sitios es muy probable”.
Respecto a la accesibilidad, Oehmig sostuvo: “Nada de esto es nuevo. Pero lo que sí es novedad es la escala y la accesibilidad que vemos. Es tan fácil, barato y rápido crear este tipo de contenido. Y no necesitas ningún conocimiento previo para hacerlo”.
El informe detalla que solo dos sitios preguntaban la edad del usuario y que las imágenes o videos pueden generarse de forma gratuita o a costos muy bajos, en algunos casos por solo un dólar.
En cuanto al rol de las redes sociales, el ISD encontró que más de 5,7 millones de visitas (un 3,59%) provinieron de plataformas convencionales: YouTube (1,82 millones), X (1,3 millones), Reddit (691.000) y Facebook (464.000). En YouTube, muchos videos promocionaban aplicaciones específicas para crear deepfakes porno e incluso ofrecían códigos promocionales. En X, se identificó una red de unas 45.000 cuentas, probablemente automatizadas, que promocionaba un servicio de IA para crear imágenes de desnudos.
Oehmig afirmó: “A veces se piensa que esto ocurre a puertas cerradas, en foros específicos, pero en realidad no es así; sucede en grandes plataformas de redes sociales que, en cierto modo, se benefician de ello”.
El estudio también halló que muchos sitios comparten proveedores técnicos, diseños similares y estructuras empresariales repartidas entre varios países. El ISD identificó 14 entidades corporativas con registros en jurisdicciones como la Argentina y Hong Kong. Ninguna estaba registrada en una única jurisdicción que ofreciera transparencia sobre propiedad y gobernanza.
Según los investigadores, buena parte de las transacciones se procesan a través de criptomonedas o intermediarios vinculados a ellas, lo que dificulta rastrear el dinero y aplicar regulaciones nacionales. Algunos sitios aceptan Telegram Stars como medio de pago, obtenible a través de las tiendas de Apple y Google Play.
Oehmig concluyó: “Es una red imparable, y eso es lo que hace que sea tan difícil de regular. También porque una regulación para un país podría no funcionar para otro”.
