El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, firmó un memorando que pone fin a la concesión de tenure para profesores civiles en las academias militares, una práctica vigente desde hace décadas.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ordenó a las academias militares dejar de conceder de manera inmediata cargos académicos permanentes —conocidos como tenure— a profesores civiles, una decisión que modifica una práctica vigente desde hace décadas en algunas de las principales instituciones de formación militar del país.
Hegseth firmó el martes un memorando que alcanza a instituciones como la Academia Militar de Estados Unidos en West Point, Nueva York, y la Academia Naval en Annapolis, Maryland. La orden supone un nuevo paso dentro de los cambios que la administración Trump viene implementando en la educación de las Fuerzas Armadas.
En el documento, Hegseth argumentó que el sistema de estabilidad académica puede generar «estancamiento académico» y «complacencia» entre los profesores, además de dificultar que las instituciones se adapten a nuevas necesidades. También sostuvo que puede provocar que los programas educativos se alejen de la formación de militares para priorizar los intereses de investigación de los académicos.
El secretario afirmó que la finalidad de la reforma es abordar lo que considera mecanismos estructurales que permitieron que las normas de las universidades civiles redujeran el énfasis de las academias en la preparación militar.
Qué cambia para los profesores civiles
Las academias militares estadounidenses tienen una composición docente particular: combinan oficiales en servicio activo con profesores civiles.
En West Point, los civiles representan aproximadamente el 25% del cuerpo docente, mientras que en la Academia Naval existe una distribución aproximadamente equivalente entre profesores civiles y militares.
Durante décadas, algunos de esos docentes civiles pudieron acceder al tenure, un régimen utilizado ampliamente por universidades estadounidenses que brinda una fuerte estabilidad laboral.
La medida de Hegseth pone fin a la concesión de nuevos cargos de este tipo. Dos meses antes de la decisión, funcionarios de alto rango del Pentágono ya analizaban eliminar el tenure para profesores civiles y realizar una revisión «línea por línea» de los cursos impartidos en las academias militares.
El proyecto también contemplaba eliminar aquellas clases que fueran consideradas «ideológicamente impulsadas», dentro de una revisión más amplia de la enseñanza impartida a los futuros oficiales.
El debate sobre el papel de los profesores civiles
La decisión vuelve a poner en discusión el equilibrio entre las dos funciones de estas academias: formar a los futuros oficiales de las Fuerzas Armadas y funcionar al mismo tiempo como instituciones universitarias acreditadas y académicamente rigurosas.
Autoridades anteriores de las academias habían defendido el sistema de estabilidad para los civiles. Durante una audiencia del Senado en 2025, la entonces superintendente de la Academia Naval, vicealmirante Yvette Davids, calificó el tenure como una «maravillosa herramienta de reclutamiento» que permitía atraer a «los mejores y más brillantes».
El teniente general retirado Steven Gilland, exsuperintendente de West Point, también explicó ante legisladores que la academia estaba diseñada para proporcionar a los futuros líderes militares «la agilidad intelectual necesaria para tomar decisiones críticas en el caos de la guerra».
La eliminación de nuevos cargos permanentes plantea, por lo tanto, interrogantes sobre la capacidad de las academias para competir con universidades civiles por determinados profesores, aunque Hegseth sostiene que la prioridad debe estar en adaptar el cuerpo docente y los contenidos a las necesidades militares.
Los cambios de Hegseth en la educación militar
Desde que asumió como secretario de Defensa, Hegseth ha impulsado una revisión más amplia del sistema educativo militar y ha sostenido que algunas instituciones se habían apartado de su misión central.
Entre otras decisiones, el Pentágono ordenó terminar con la instrucción vinculada a diversidad, equidad e inclusión (DEI), revisó libros de bibliotecas relacionados con cuestiones de raza y género y cortó vínculos con determinados programas de posgrado de universidades como Harvard y Princeton.
La ofensiva sobre el tenure había sido anticipada por el propio Hegseth. Durante sus audiencias de confirmación en el Senado en 2025, sostuvo que quería aumentar la cantidad de militares que regresaran temporalmente a West Point, la Academia de la Fuerza Aérea y la Academia Naval para enseñar a partir de su experiencia en servicio.
«Necesitamos más miembros uniformados que regresen a West Point, la Academia de la Fuerza Aérea y la Academia Naval para enseñar durante un período con la sabiduría de lo que aprendieron en uniforme», dijo entonces.
En esa misma intervención criticó la presencia de profesores civiles procedentes de universidades que describió como «de izquierda» y woke.
