El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este martes en Reikiavik que a su país le interesa incrementar la cooperación militar con Islandia para mejorar la seguridad en el Ártico, tras el acuerdo de defensa firmado en septiembre entre Washington, Groenlandia y Dinamarca.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este martes que a su país le interesa incrementar la cooperación militar con Islandia para mejorar la seguridad en la zona del Ártico, después de que Groenlandia y Dinamarca firmaran en septiembre con Washington un acuerdo de defensa.
«Creo que hay disposición a hacer más juntos. La contribución de Islandia es con infraestructura y tecnología y con la capacidad de ejercer vigilancia», afirmó en Reikiavik en una rueda de prensa conjunta con su homóloga Þorgerður Katrín Gunnarsdóttir.
Rubio recordó que Estados Unidos firmó un acuerdo de defensa con la nación isleña -que pertenece a la OTAN aunque carece de fuerzas militares propias- en 1951, pero retiró de allí en 2006 a las últimas tropas que mantenía desplegadas para trasladarlas a zonas más críticas.
No obstante, «el mundo ha cambiado en los últimos años», destacó, y señaló el «papel esencial» de Islandia debido a su geografía en la defensa de la OTAN y tanto de Europa como de Estados Unidos.
«Estamos abiertos a mantener estas conversaciones para ver qué más podemos hacer juntos. Hay interés en hacer más juntos y hay oportunidades que tendrían sentido para los dos países», dijo, sin entrar en detalles.
Sin nombrar directamente a Rusia, el secretario de Estado afirmó que el Ártico se ha convertido en escenario de «medidas irregulares, medidas encubiertas», así como de «amenazas a cables submarinos y vías marítimas», contra las que sólo se puede luchar de forma colectiva.
Estas amenazas no son sólo de índole militar, sino también económicas y comerciales, afirmó, y aludió a «industrias depredadoras» asociadas a los rivales de EE. UU. y que actúan en contra de sus intereses.
Rubio también abogó por seguir desarrollando las relaciones económicas entre EE. UU. e Islandia y mencionó por ejemplo el potencial del uso de territorio islandés para el entrenamiento de astronautas norteamericanos o la explotación de la energía geotérmica.
Relación «fuerte» entre EE.UU e Islandia
Gunnarsdóttir, por su parte, resaltó la relación «fuerte y positiva» entre ambos países, a la que se otorga gran importancia en la estrategia de seguridad islandesa, y afirmó que Reikiavik toma «muy en serio» la necesidad de salvaguardar la seguridad del ‘Alto Norte’ y del Atlántico Norte.
Preguntada por la convocatoria del embajador estadounidense, después de que el presidente Donald Trump publicase el mes pasado un mapa de EE.UU. que incluía Islandia, afirmó que su Gobierno está ahora enfocado «al futuro» y «mira adelante, no atrás».
El Ejecutivo islandés ya había pedido explicaciones antes a Washington tras conocerse que el candidato de Trump a embajador en Reikiavik, Billy Long, comentó de forma privada en la Cámara de Representantes que estaba preparado para ser «el gobernador del estado número 52».
Rubio llegó este lunes a Islandia para tratar con las autoridades de la isla la seguridad del Ártico, las relaciones comerciales y energéticas y una cooperación más estrecha en materia de defensa, después de que el país rechazara en agosto en un referéndum reanudar las negociaciones de acceso a la Unión Europea (UE), interrumpidas desde 2013.
El viaje también tiene lugar después de que Groenlandia, Dinamarca y EE.UU. firmaran a finales de septiembre un acuerdo de defensa que otorga a Washington de forma indefinida una amplia presencia militar y que pretende blindar a la isla ártica de crecientes actividades de «adversarios» como Rusia y China.
