La justicia estadounidense presentó una nueva acusación contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, por un sistema de torturas y represión contra opositores. Ambos permanecen detenidos en Nueva York y enfrentan cargos previos por narcotráfico.
Las autoridades de Estados Unidos presentaron una nueva acusación formal contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, según informó The Associated Press. La pareja enfrenta nuevos cargos por diseñar «un sistema diseñado para emplear la tortura con personas específicas, de forma arbitraria» y «utilizar la violencia como medio de represión contra la oposición política».
Esta nueva imputación por delitos contra los derechos humanos se suma a los cargos previos por narcotráfico que ya enfrentaban ambos tras haber sido trasladados a territorio estadounidense en enero pasado. En el expediente se señala que la pareja supuestamente se mantuvo en el poder «aterrorizando a quienes consideraban opositores mediante la persecución y la violencia».
Tanto Maduro como Flores permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York. Maduro se califica a sí mismo como «prisionero de guerra» y su equipo legal rechaza la competencia de la justicia estadounidense, apelando a su inmunidad como jefe de Estado.
En paralelo a la acusación, la defensa de Cilia Flores solicitó al juez que se le conceda el arresto domiciliario en Nueva York debido a un severo deterioro en su salud. Sus abogados declararon que la exprimera dama ha perdido más de 11 kilos en prisión, padece mareos y dificultad para respirar, sufrió un posible infarto leve en julio y podría requerir una cirugía cardíaca que no puede ser atendida adecuadamente dentro del recinto penitenciario.
Nuevas acusaciones por torturas a ciudadanos estadounidenses
Las autoridades judiciales de Estados Unidos ampliaron el expediente contra el mandatario venezolano y su esposa, incorporando denuncias específicas por presuntas torturas y tratos crueles cometidos contra ciudadanos estadounidenses en territorio venezolano. Según los reportes judiciales, estas acciones formaban parte de una estrategia deliberada del régimen para hostigar y amedrentar a ciudadanos extranjeros y opositores considerados una amenaza para la continuidad de su gobierno.
Se complica la situación de Maduro y su esposa
Esta nueva línea de investigación agrava de forma sustancial la situación procesal de la pareja en los tribunales neoyorquinos, al sumar cargos directos por violaciones a los derechos humanos a la causa por narcotráfico que dio origen a su detención. La inclusión de víctimas estadounidenses le otorga a la fiscalía un marco normativo y jurisdiccional más firme para sostener el juzgamiento de ambos en territorio de EE. UU.
