El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, declaró que no sabe si la retransmisión en vivo de la ejecución por fusilamiento de un exmilitar se llevará a cabo y que, de ocurrir, no la verá.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, se desmarcó este viernes de los planes de su Gobierno para retransmitir en vivo la ejecución por fusilamiento de un exmilitar condenado por matar a 13 personas en un tiroteo masivo.
«No sé si realmente va a ocurrir», señaló el líder republicano en declaraciones a la prensa al aterrizar en Columbus, Ohio, y agregó que, si la retransmisión terminara materializándose, no la verá.
Nidal Malik Hasan, un exmayor y psiquiatra del Ejército de EE.UU., fue declarado culpable y condenado a pena de muerte en 2013 por 13 cargos de asesinato premeditado y 32 de intento de asesinato, por las personas que resultaron heridas tras el ataque.
El secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, anunció que el público podrá ver la ejecución por fusilamiento y el Pentágono confirmó este viernes a EFE que esta será «transmitida en vivo» el próximo 3 de diciembre en Fort Hood.
No queda claro aún si habrá espectadores en la base o si se dispondrá algún otro mecanismo de acceso.
Aprobada por el presidente Donald Trump a recomendación de Hegseth, la de Hasan será la primera ejecución militar estadounidense desde 1961.
Tanto la ONU como activistas de Derechos Humanos y la Conferencia Episcopal han rechazado esta ejecución.
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos señaló que las «ejecuciones públicas constituyen una forma de trato o pena cruel, inhumana o degradante» y que su emisión en directo puede ser una forma de tortura.
Por su parte, la Iglesia Católica indicó que la decisión de hacer pública la ejecución «es una forma brutal de promover una cultura de la muerte y debe reconsiderarse».
JD Vance, quien antes de ser vicepresidente fue senador por el estado de Ohio, se convirtió al catolicismo en 2019.
