El Sanatorio Allende avanza con la construcción de su nuevo complejo sanitario en la zona sur de la ciudad de Córdoba, ubicado en Manantiales I, sobre la colectora de la avenida Circunvalación Agustín Tosco 1560. El emprendimiento se desarrolla sobre un másterplan de ocho manzanas e incluye un edificio principal de aproximadamente 57.000 metros cuadrados cubiertos. La obra registra un 30% de avance general y prevé una inversión de USD 120 millones para su primera etapa.
El Sanatorio Allende avanza con la construcción de su nuevo complejo sanitario en la zona sur de la ciudad de Córdoba, ubicado en Manantiales I, sobre la colectora de la avenida Circunvalación Agustín Tosco 1560. El emprendimiento se desarrolla sobre un másterplan de ocho manzanas e incluye un edificio principal de aproximadamente 57.000 metros cuadrados cubiertos. La presentación ante periodistas se realizó en la jornada de hoy.
Actualmente, la obra registra un 30% de avance general, con un 65% en la estructura y 29.000 metros cuadrados de losa construidos. La iniciativa contempla una inversión total de USD 120 millones para su primera etapa, con fecha de habilitación prevista entre fines de 2028 e inicios de 2029.
En esa fase inicial se pondrán en funcionamiento 35.000 metros cuadrados del edificio principal, disponiendo de 178 camas de internación, 9 quirófanos, 114 consultorios externos y capacidad para responder a una estimación de 50.000 consultas y 2.200 internaciones mensuales. En materia laboral, la construcción emplea hoy a 250 personas, mientras que para la etapa operativa se prevé la generación de 3.500 puestos de trabajo, prácticamente el doble de lo que tiene actualmente el Allende.
El esquema prestacional está planteado como un modelo en red que busca descentralizar la atención de baja y mediana complejidad en las sedes existentes, concentrando en la sede sur los procedimientos de alta y muy alta complejidad, tales como trasplantes, cirugías robóticas, perinatología, neurocirugía y cardiocirugía.
“Hospital jardín” e impacto en la recuperación
Durante la visita a la obra, la arquitecta Catalina Allende, especialista en arquitectura hospitalaria y parte del equipo proyectista, explicó a Perfil Córdoba los fundamentos del concepto de “hospital jardín” que guía la propuesta funcional de la nueva sede. Según detalló, la iniciativa parte de situar el bienestar como eje central, contemplando las necesidades del paciente, de su familia y del propio personal de salud. En ese sentido, remarcó que la infraestructura busca atenuar la carga que suele representar el ingreso a un centro asistencial tradicional, apoyándose en evidencia y publicaciones internacionales que demuestran de qué modo la luz natural, la vegetación y el contacto con el entorno aceleran los procesos de recuperación clínica.
“El concepto de bienestar, como eje que nos moviliza como institución, tiene en cuenta el bienestar del personal que trabaja acá, del paciente y de su familia. La intención es que cuando uno entre a un hospital sienta realmente que está en otro lado, y no que entra a un hospital y siente el peso de lo que es estar dentro de una institución de salud”, indicó. Y agregó: “Hay datos científicos y datos publicados en revistas internacionales que respaldan que el entorno y el verde mejoran en la recuperación del paciente. Los hospitales jardines existen en otras partes del mundo, no es que estamos inventando un hospital jardín”.
En cuanto a la distribución espacial, remarcó que el diseño busca que la naturaleza ingrese al inmueble por distintas vías: “El verde no solo nos inserta en el entorno, sino que ingresa al edificio de todas las formas posibles: entra por patios, por terrazas ajardinadas accesibles, entra en los sectores de internación en pequeños patios privados o dentro de las terapias. En áreas de alta complejidad, como la Terapia Intensiva Pediátrica, se proyectaron terrazas específicas con flora seleccionada para atraer aves y mariposas, promoviendo el ritmo circadiano y el contacto constante con la naturaleza a lo largo de los recorridos institucionales”.
Por último, la especialista destacó las pautas de sustentabilidad e integración ambiental adoptadas en el másterplan. Al respecto, señaló que la pisada del edificio ocupa una superficie menor a la autorizada por la normativa municipal, lo que favorece la absorción de agua del suelo y atenúa la huella ambiental. Asimismo, indicó que el plan de forestación —desarrollado por un equipo de ingenieras agrónomas y arquitectas— ya registra ejecuciones en las cortinas periféricas con el fin de consolidar la vegetación antes de la habilitación del sanatorio.
Unidades funcionales y equipamiento
El complejo está integrado por cuatro edificios interconectados: Hospitalización, Consultas Externas, Centro Oncológico e Integral de Hemodiálisis, e Investigación y Capacitación. En este último espacio se continuará con la formación de 280 profesionales entre residentes, jefes de residentes y fellows.
El equipamiento previsto incluye tomografía, resonancia magnética, medicina nuclear y PET, sumado a quirófanos preparados para sistemas robóticos de gran porte y unidades especializadas de terapia intensiva de adultos y pediátrica, Unidad Coronaria y Perinatología.
