El presidente Javier Milei se refirió a los rumores sobre una interna con Patricia Bullrich, ratificó su lugar dentro de La Libertad Avanza y postergó definiciones sobre una candidatura compartida para 2027.
El presidente Javier Milei negó este domingo una disputa interna con la senadora Patricia Bullrich y evitó pronunciarse sobre la posibilidad de compartir una fórmula presidencial con ella en las elecciones de 2027. «No es el momento», afirmó durante declaraciones radiales.
En las últimas semanas, la exministra de Seguridad había realizado declaraciones públicas sobre su futuro político y alentado especulaciones sobre un posible enfrentamiento con el Ejecutivo. Consultado sobre esos rumores, Milei sostuvo que Bullrich «es un soldado de este gobierno» y la definió como «uno de los grandes referentes del espacio» de La Libertad Avanza.
Respecto de una eventual integración de la misma boleta en 2027, el mandatario respondió: «Obviamente, si es parte del espacio, claramente». Sin embargo, cuando se le preguntó específicamente si la considera candidata a vicepresidenta, evitó anticipar una decisión: «No discuto ese tema todavía. No es el momento».
Milei señaló que las definiciones sobre la estrategia electoral corresponden a la mesa política del espacio, mientras él se concentra en «la gestión y la batalla cultural».
En la misma entrevista, el Presidente se mostró confiado en sus posibilidades de conseguir un segundo mandato. «Estoy supertranquilo», aseguró, y vinculó esa confianza con su evaluación de la inflación, la actividad económica, la pobreza y la seguridad. «No veo a los argentinos votando para atrás», sostuvo, y agregó: «No veo que los argentinos, con matices de caras más nuevas o más viejas, adhieran a las ideas de cien años de decadencia».
El mandatario consideró que un nuevo triunfo electoral permitiría acelerar su programa económico y dar una señal de continuidad a los inversores. En ese escenario, proyectó que el riesgo país podría ubicarse en 200 puntos básicos y la economía crecer a tasas de entre el 7% y el 8%. «Yo confío en los argentinos», afirmó, y planteó que una vez superado el examen electoral que atribuye a las exigencias de los inversores, «Argentina va a empezar su gran despegue».
