El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires inició un proyecto para restaurar y reunificar la Fuente Monumental, una obra de hierro fundido de la casa francesa Val d’Osne inaugurada en 1903 y desarmada en 1920. Las piezas están dispersas en Microcentro, Puerto Madero y Palermo.
El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires lleva adelante un proyecto para restaurar y reunificar la Fuente Monumental, una obra de hierro fundido de la casa francesa Val d’Osne, que permanece fragmentada en distintos puntos de la ciudad desde hace más de un siglo.
La fuente fue inaugurada en 1903 en las inmediaciones de la Casa Rosada. En 1920 fue desarmada para permitir la instalación del Monumento a Colón detrás de la Casa Rosada. Desde entonces, las piezas quedaron dispersas.
Creada por el escultor francés Mathurin Moreau, la fuente quedó dividida en tres partes: el cuerpo superior se instaló en el cruce de la Avenida de Mayo y 9 de Julio; el joven Neptuno y las náyades de su base fueron ubicados en el Museo de la Imaginación y el Juego (MIJU), en Puerto Madero; y otro Neptuno anciano quedó en la Plaza República de Serbia, en Palermo.
Estas piezas, que en su origen formaban un conjunto de 10,35 metros de altura, fueron trasladadas a un taller especializado para su recuperación. Las tareas incluyen limpieza, consolidación y recuperación de superficies metálicas corroídas, así como la implementación de un nuevo sistema hidráulico.
El Ministerio de Espacio Público porteño lidera la intervención, con un plazo estimado de finalización de 10 meses. El proyecto contempla la restauración integral de cada pieza, la reproducción de partes perdidas y la adecuación de los sitios que las albergaban.
El emplazamiento definitivo será la Plaza República de Croacia, en el Parque Tres de Febrero, frente al Planetario Galileo Galilei. El paisajista Carlos Thays ya había proyectado una fuente en ese lugar en 1891. El proceso incluye traslados con grúas de gran porte y escaneos fotogramétricos para un modelado 3D.
«Volver a reunir este rompecabezas histórico tras más de 100 años no es solo un logro técnico y patrimonial, sino un acto de justicia con nuestra identidad y con la idea de Buenos Aires como museo a cielo abierto, con más de 2400 monumentos y esculturas para el disfrute de todos los porteños y de quienes nos visitan», sostuvo el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
El monumento tiene «hermanas gemelas» en Mendoza, Río de Janeiro y Ashford (Inglaterra), construidas a partir del mismo modelo de catálogo. La fuente de Mendoza jugará un rol clave, ya que se tomarán moldes de ella para replicar las piezas que su par porteña perdió con el tiempo. Val d’Osne, una de las fundiciones artísticas más importantes de Europa, tiene más de 370 obras en Buenos Aires.
