El armado opositor en Córdoba transita por dos carriles que no siempre avanzan en la misma dirección. Mientras Rodrigo de Loredo y Luis Juez sostienen que deben estar juntos para construir una alternativa provincial al PJ, en el territorio empiezan a jugar otras reglas. La foto de La Falda, con La Libertad Avanza (LLA), el Frente Cívico y el PRO, sin la UCR, dejó expuesta esa tensión: la lógica del armado territorial ascendente.
El armado opositor en Córdoba transita por dos carriles que no siempre avanzan en la misma dirección. Mientras Rodrigo de Loredo y Luis Juez —aliado de Gabriel Bornoroni— sostienen que deben estar juntos para construir una alternativa provincial al PJ, en el territorio empiezan a jugar otras reglas. La foto de La Falda, con La Libertad Avanza (LLA), el Frente Cívico y el PRO, sin la UCR, dejó expuesta esa tensión: la lógica del armado territorial ascendente.
El antecedente de Marcos Juárez, donde la división opositora terminó favoreciendo al peronismo, sigue fresco. Los principales referentes saben que la unidad es indispensable para disputar el poder a Martín Llaryora, después de tres décadas de gobiernos peronistas.
Debajo de una negociación que, por momentos, parece empantanada entre la UCR de De Loredo y los libertarios de Bornoroni, hay conversaciones que avanzan a otro ritmo. El diálogo que mantuvieron el radical y Juez durante la semana fue una de esas señales. Se extendió durante casi dos horas y terminó con un mensaje de distensión. Fueron dos cafés cada uno: Juez acompañó el suyo con una medialuna y De Loredo, con una factura de membrillo.
El deloredismo calificó la reunión como “muy buena”. “Se dijeron lo que se tenían que decir”, resumió una voz del entorno del exdiputado. Los dirigentes limaron asperezas que condicionaban el vínculo, más allá del afecto que se tienen. “Ambos coincidieron en que tienen que estar los tres juntos”, señaló otro interlocutor deloredista, en referencia a quienes aparecen en carrera por la gobernación: el radical, Juez y Bornoroni.
“La vocación aliancista está recontra ratificada”, insistió la misma fuente. La lectura radical es que existe una demanda social para que la oposición se una y produzca un cambio de signo político en Córdoba. De allí, sostienen, la invitación permanente a construir un gran frente no peronista.
Sobre la mesa estuvieron la gestión de Llaryora, el acercamiento de De Loredo a Mauricio Macri, el factor Patricia Bullrich y el juego de los intendentes radicales. El expresidente es otra de las cartas que el boina blanca exhibe en la negociación con LLA. “Macri lo banca para gobernador, ya lo mandó a (Fernando) de Andreis a decírselo a La Libertad Avanza”, confió un integrante de su brigada operativa. Además, le ofreció equipos técnicos para trabajar en su propuesta de gestión.
A ese respaldo se suma el de los gobernadores radicales Maximiliano Pullaro y Alfredo Cornejo. Con este último, el exdiputado volvió a reunirse ayer en Mendoza. También mantiene conversaciones con Bullrich. Son movimientos que exhiben músculo político en la pulseada con el poder libertario de la Casa Rosada.
La Falda, en otra sintonía
Sin embargo, la conversación entre De Loredo y Juez no alcanza para ordenar el tablero opositor. La otra lógica emerge en el territorio, donde intendentes y dirigentes locales priorizan sus armados. La Falda es, por estos días, el caso testigo.
El cónclave de anoche en el Hotel Edén, con Bornoroni, Juez y los potenciales socios del PRO, encabezados por Oscar Tamis y Ricardo Agost, cobró un volumen político provincial. Los libertarios pidieron trasladarlo de Cosquín a La Falda, localidad que abrirá el calendario electoral cordobés de 2027, con comicios previstos para el 14 de marzo.
El dato político es que la alianza violeta avanza en Punilla sin la UCR. El juecismo trabaja con LLA y sumó al PRO y a Primero la Gente a una mesa de diálogo para ordenar el escenario electoral. Mientras a nivel provincial se habla de un frente amplio, en uno de los primeros distritos que irá a las urnas, libertarios y Frente Cívico construyen sin los radicales.
Desde la coalición libertaria sostienen que la UCR de La Falda, bajo la conducción del intendente Javier Dieminger, “se cortó sola”. El jefe municipal eligió al concejal Javier Montes para competir en marzo.
La lectura de los socios de la mesa violeta es que Dieminger se centró en resolver la interna boina blanca. “Es el candidato que les permite evitar una interna a los radicales”, explican, en referencia a las disputas que también involucran al exintendente Cacho Arduh y a Mario Decara.
“No le ha dado lugares (en la lista) y ellos ¿nos dan lugar a nosotros a nivel provincial?”, retrucó un radical ante la queja libertaria. Y devolvió el cuestionamiento: “¿Quién no quiso la alianza en Marcos Juárez?: los libertarios. Y ahora empiezan a reclamar cosas”.
De abajo hacia arriba
La discusión deja al descubierto el problema de fondo en torno a la lógica de construcción ascendente. “Hay que ordenar los territorios locales primero para luego hablar de la alianza provincial”, resumió una fuente cercana al legislador juecista Walter Gispert.
Un sector de la mesa violeta asegura que no busca perjudicar al candidato radical. Sin embargo, la foto de Bornoroni y Juez junto al PRO —con Tamis y Agost— dejó un mensaje difícil de disimular: la alianza puede avanzar sin la UCR.
“Vamos a competir con la alianza violeta en todos lados”, anticipó un integrante de la mesa provincial. Desde el juecismo advierten que el esquema de La Falda se replicará en otras localidades. “Los de Punilla están laburando a full”, concluyeron.
El liderazgo opositor
En ese escenario también se juega quién conducirá la convergencia opositora y cómo se definirá la candidatura a gobernador. De Loredo insiste con un frente amplio y primarias, pero Juez y Bornoroni exhiben una sociedad política que gana volumen y no parece dispuesta a esperar al radicalismo.
“Vamos a hacer todo lo que tengamos que hacer para ganarle al peronismo”, sentenció un dirigente cercano a Juez, que sigue imaginando una fórmula Bornoroni-Juez o Juez-Bornoroni. En la convergencia violeta lo ven “firme” al referente karinista. En la UCR, en cambio, opinan que “está acelerado”.
La candidatura de Bornoroni abre dos lecturas: como libertario puro, con el arrastre de Milei, o como eventual socio tácito de Llaryora si el Presidente llega debilitado a 2027. El juecismo rechaza esta última posibilidad: “No vamos a estar ahí”. Y ratifica: “No hay ninguna señal de eso, lo vemos a Bornoroni firme”.
Tras la visita del papa León XIV, De Loredo retomará su agenda territorial en Calamuchita, Marcos Juárez y el norte provincial, decidido a sostener su armado mientras busca acercar posiciones con LLA. La reunión con Juez dejó una señal: los puentes no están rotos. No obstante, La Falda es un síntoma que la oposición no puede desatender. En un escenario de tres tercios, el que gana es el peronismo de Llaryora.
