El conjunto bávaro aseguró su título número 35 en el fútbol alemán tras vencer 4-2 al Stuttgart y ahora concentra sus esfuerzos en las copas nacional e internacional.
Bayern Munich reafirmó su hegemonía en el fútbol alemán al conquistar el campeonato de la Bundesliga con cuatro jornadas de anticipación. La victoria por 4-2 sobre el Stuttgart en el Allianz Arena le permitió al equipo dirigido por Vincent Kompany alcanzar un total de 35 títulos de liga en su historia, ampliando su ventaja sobre el Borussia Dortmund a 15 puntos, una distancia insalvable.
El partido demostró la capacidad de reacción del campeón. A pesar de que Chris Führich adelantó al Stuttgart a los 21 minutos, el Bayern dio vuelta el marcador en apenas seis minutos antes del descanso con goles de Raphaël Guerreiro, Nicolas Jackson y Alphonso Davies. En la segunda mitad, Harry Kane, ingresando desde el banco, anotó su gol número 32 en la liga, consolidando su gran temporada.
El triunfo estuvo enmarcado por varios hitos: Jamal Musiala disputó su partido 150 en la Bundesliga con solo 23 años, y el equipo estableció un nuevo récord de goles en una temporada de liga, con 109 en 30 fechas. Desde 2013, el club ha ganado 13 de las últimas 14 ediciones del torneo.
El contexto del encuentro incluyó un episodio extradeportivo, con enfrentamientos entre hinchas en la previa que afectaron el ingreso de algunos espectadores. Lejos de celebraciones extensas, el plantel mantuvo un festejo contenido, con la mira puesta en los próximos desafíos: las semifinales de la Copa de Alemania ante el Bayer Leverkusen y de la Champions League frente al Paris Saint-Germain, en busca del triplete esta temporada.
