Especialistas destacan que una correcta limpieza dental, que incluya cepillo e hilo, no solo previene enfermedades bucales, sino que también reduce riesgos sistémicos como problemas cardíacos y ACV.
El cuidado de la boca trasciende la estética de una sonrisa y se constituye como un factor relevante para la salud general. Según expertos, mantener una higiene bucal adecuada con cepillo e hilo dental puede ser una medida económica y práctica para prevenir diversas complicaciones de salud.
La odontóloga Claudia Tonelli explica que enfermedades como la gingivitis y la periodontitis no solo afectan los tejidos de soporte del diente, sino que tienen repercusiones sistémicas. «En la boca hay muchas bacterias y microorganismos en estado de equilibrio. Cuando ese equilibrio se rompe por una patología, esas bacterias aumentan en número», señala la directora de la Tecnicatura Universitaria en Prótesis Dental de la Universidad de Morón.
La inflamación resultante puede progresar hasta la pérdida del diente y permitir el paso de bacterias al torrente sanguíneo a través de microlesiones. «Esas bacterias que pasan al torrente sanguíneo pueden contribuir a la formación de placas de ateroma (aterosclerosis) y, según estudios, favorecer la formación de trombos, aumentando así el riesgo de infarto y de accidente cerebrovascular (ACV)», afirma Tonelli.
La profesional también advierte sobre el riesgo de endocarditis bacteriana en pacientes con válvulas cardíacas lesionadas, donde las bacterias bucales pueden anidar. Por ello, destaca la importancia de la profilaxis antibiótica previa a ciertos tratamientos dentales invasivos en estos casos.
Tonelli subraya una creciente integración entre la odontología y otras especialidades médicas. «Recién ahora estamos logrando que, ante procedimientos como un cambio de válvula o la colocación de una prótesis, se derive al paciente a una interconsulta odontológica para reducir el nivel de infección bucal, factor que puede causar rechazos», explica.
Asimismo, menciona que la Asociación Americana de Diabetes advierte que las enfermedades de las encías pueden aumentar la inflamación y el riesgo de desarrollar diabetes.
Señales de alerta y recomendaciones
El sangrado de encías durante el cepillado es un indicador de inflamación que requiere atención profesional. El objetivo, según Tonelli, es lograr una higiene oral que prevenga completamente el sangrado.
La especialista insiste en la combinación indispensable de cepillo e hilo dental. «El diente tiene cinco caras, y el cepillo solo tiene acceso a tres. Si no se usa hilo o un elemento interdentario adecuado, queda sin limpiar un 40% de la superficie», detalla. Para casos con ortodoncia, coronas, puentes o implantes, puede indicarse el uso de cepillos interproximales o irrigadores bucales, sin que estos reemplacen al cepillo y al hilo.
La frecuencia recomendada para la higiene bucal es cada 8 horas. «En ese período, las bacterias pueden reproducirse y formar colonias. El cepillado y el uso de hilo rompen esa estructura incipiente», aconseja. Además, enfatiza la técnica: el cepillo debe dirigirse hacia el surco entre la encía y el diente para barrer las bacterias de forma más efectiva.
La conclusión de los expertos es clara: una rutina de higiene bucal completa y regular es una inversión simple con beneficios que van mucho más allá de la cavidad oral.
