Un estudio científico revela que células madre y células que se desprenden de ellas pueden mostrar perfiles de ARN casi idénticos, aunque su actividad nuclear sea diferente. Esto pone en duda la precisión de técnicas actuales.
Un equipo de investigadores liderado por Andrew D. C. Miller publicó un estudio en PNAS que cuestiona la fiabilidad de algunos métodos para identificar células madre. El trabajo, realizado sobre células germinales de la mosca de la fruta, muestra que las células madre y las células que acaban de separarse de ellas pueden presentar perfiles de ARN prácticamente iguales, aunque su comportamiento interno sea distinto.
En el sistema analizado, las células madre se mantienen adheridas a un grupo de células de soporte llamado hub, que les envía señales para que no se diferencien. Cuando una célula hija se separa de ese entorno, inicia un proceso de diferenciación. Sin embargo, el análisis de ARN reveló que estas células recién separadas aún conservan muchas moléculas de ARN de su etapa anterior como células madre.
La diferencia clave apareció al estudiar el origen de ese ARN. Mientras que en las células madre los mensajes se siguen produciendo activamente en el núcleo, en las células descendientes la mayor parte del ARN es material heredado, no una señal de que sigan funcionando igual. Esto significa que, en un análisis estándar de secuenciación de ARN de célula única, ambas pueden parecer idénticas, aunque en realidad la célula hija ya ha comenzado su camino hacia la diferenciación.
Los científicos advierten que esta limitación podría afectar a investigaciones en desarrollo, fertilidad y biomedicina, donde se utilizan perfiles de ARN para identificar tipos celulares. El estudio subraya la necesidad de complementar estas técnicas con análisis de actividad nuclear para distinguir correctamente entre células madre y sus descendientes inmediatas.
