Veinte años después del estreno de la película original, la secuela llegó al cine con una recepción positiva de crítica y público, sumando nuevos personajes que refrescan la trama.
“No seas ridícula, Andrea. Todos quieren esto. Todos quieren ser como nosotras”, le dijo Miranda Priestly a su asistente Andy Sachs en una de las escenas finales de El diablo viste a la moda. Se estrenó allá por 2006 y se convirtió en una de esas películas que no tienen límites de reproducciones. Ahora, 20 años después, su secuela llegó al cine.
Si bien había mucha expectativa por la cuota de nostalgia, de deseo de ver moda y glamour con las mejores vistas de Nueva York y de tener a todo el equipo en acción, había cierto reparo y temor de que no estuviera a la altura de la original. Sin embargo, este caso parece ser la excepción. La secuela, dirigida nuevamente por David Frankel con guion de Aline Brosh McKenna, está ambientada 20 años después del final de la primera película. Ahora Andrea es una aclamada periodista que regresa a la revista Runway para solucionar una crisis de imagen y vuelve a trabajar bajo las órdenes de Miranda, quien lidia con los cambios en la industria de la moda y el consumo de medios.
La película debutó en Rotten Tomatoes con una aprobación de la crítica del 79% y 88% de aprobación de la audiencia. Esta recepción positiva no solo se debe a que la secuela cumplió las expectativas, sino que también retrata la crisis que viven los medios de comunicación desde hace varios años.
Además de los personajes originales, se sumaron nuevos actores: la intérprete británica de 31 años que saltó a la fama con Sex Education y Bridgerton interpreta a Amira, la asistente de Miranda; el actor que recientemente se convirtió en padre se pone en la piel de Benji Barnes, un excéntrico magnate; Miranda Priestly enamorada muestra una nueva faceta con Stuart, un violinista interpretado por el actor irlandés reconocido por Harry Potter y la cámara secreta; la exintegrante de Los Ángeles de Charlie vuelve como Sasha Barnes; el humorista conocido por Jurassic Park: Dominio se suma como Charlie; el actor de The Office interpreta a Jay Ravitz; y el actor australiano conocido por Glitch y Colin from Accounts interpreta a Peter, el contratista.
En cuanto a la recepción, IMDb le dio una puntuación de 7/10 y Letterboxd una de 3.5/5. LA NACION la calificó como “muy buena” y sostuvo que cumple con las expectativas. Se espera que recaude en su debut entre US$70 y 75 millones en los Estados Unidos.
