El servicio satelital de SpaceX ajustó sus tarifas desde abril de 2026, con un aumento cercano al 15% en los planes mensuales, pero también redujo el precio del kit de instalación y lanzó una versión portátil más accesible.
El servicio de internet satelital Starlink, impulsado por SpaceX, ajustó sus precios en Argentina a partir de abril de 2026. La actualización incluye un aumento cercano al 15% en los planes mensuales, aunque también se redujo el costo de los equipos necesarios para acceder al servicio.
El plan Residencial Estándar pasó de $56.100 a $65.000 mensuales, mientras que el plan Lite subió de $38.000 a $45.000. La empresa mantiene su política de prioridad de red: en horarios pico, los usuarios con planes más completos acceden a mejor velocidad, mientras que los planes económicos pueden experimentar cierta desaceleración.
Para acceder al servicio es necesario adquirir un kit que incluye antena y router, cuyo precio actual es de aproximadamente $374.999, aunque puede variar según promociones. Como novedad, se lanzó una versión portátil más accesible, el dispositivo «Mini», que se consigue por unos $151.200 y apunta a usuarios móviles, trabajadores rurales y zonas sin infraestructura.
El rendimiento del servicio varía según la ubicación. En zonas rurales o de baja densidad poblacional, Starlink ofrece velocidades de entre 100 y 250 Mb/s, con baja latencia, ideal para videollamadas y gaming. En áreas urbanas densas, en cambio, edificios altos, balcones cerrados o árboles pueden bloquear la señal, y la saturación comienza a ser un problema en puntos como el AMBA, Córdoba o Vaca Muerta. En Tierra del Fuego, la alta demanda llevó a implementar recargos para nuevas altas.
En ciudades con fibra óptica, empresas como Telecom Argentina (Personal) o Telefónica (Movistar) ofrecen planes de 300 Mb a precios promocionales de entre $26.000 y $33.000, lo que resulta más barato y estable en entornos urbanos. Sin embargo, en zonas rurales donde la infraestructura tradicional es limitada, Starlink se presenta como una solución disruptiva.
Argentina es un país extenso con grandes áreas donde la conectividad tradicional nunca llegó o lo hizo de manera deficiente. El servicio de Elon Musk permite que escuelas rurales, emprendimientos turísticos o trabajadores remotos accedan a una conectividad antes impensada. El aumento de precios podría desacelerar el ingreso de nuevos usuarios, pero la baja en el costo del equipo compensa parcialmente esa barrera.
SpaceX ya anticipa nuevas etapas para su red satelital, entre ellas la integración de internet en vehículos para conexión Wi-Fi en movimiento, y el despliegue continuo de satélites para aliviar la saturación en regiones críticas y mejorar la cobertura global.
