El peruano Diego Elías se clasificó a las semifinales del PSA World Championships 2026 tras superar 3-0 al egipcio Mohamad Zakaria. Su próximo rival será el número uno del mundo, Mostafa Asal.
El peruano Diego Elías volvió a ratificar su jerarquía en el máximo escenario del squash mundial al clasificarse a las semifinales del PSA World Championships 2026, certamen que se disputa en Giza, Egipto. El ‘Puma’ superó con autoridad al prometedor egipcio Mohamad Zakaria por 3-0, en un partido donde el peruano solo sintió exigencia en el primer set y luego impuso condiciones con contundencia.
La primera manga fue la más pareja del encuentro: Zakaria, de apenas 16 años y considerado una de las grandes promesas del circuito, salió dispuesto a complicar a Elías. El peruano llegó a estar arriba 8-3, pero el local presionó y remontó varios puntos, obligando a Elías a exigirse al máximo para cerrar el set por 11-9.
Esa batalla inicial dejó huella en la cancha y, según el propio Elías, fue determinante para el desarrollo posterior del partido: “Para ser honesto, el primer juego fue realmente duro. Yo estaba arriba, creo que como ocho o nueve a tres, y él siguió peleando y remontando; me lo hizo muy difícil. Sentí el desgaste en ese primer juego, pero luego, en el segundo, la bola se puso un poco más lenta. Pude atacar mejor y, sí, a partir de ahí se volvió un poco más fácil”, declaró a la página oficial de la PSA.
En los dos juegos siguientes, Elías elevó todavía más su nivel. Mostró toda su experiencia, aprovechó las condiciones de la pelota y cerró el partido con parciales de 11-1 y 11-3, sin dar margen a la reacción del jovencísimo rival. Zakaria, quien hizo historia en 2024 al consagrarse como el campeón más joven del WSF World Junior Squash Championship, llegó a esta instancia tras una temporada ascendente, pero volvió a toparse con la solidez del peruano, quien ya lo había vencido el mes pasado en la final del El Gouna International Open.
Con este resultado, Diego Elías se instala entre los cuatro mejores del mundo y se prepara para una semifinal de alto voltaje, donde buscará volver a la final del torneo más prestigioso del squash global.
Mostafa Asal, el duro rival a vencer
En la siguiente ronda, Elías tendrá como oponente al actual número uno del mundo, el egipcio Mostafa Asal, quien llega tras vencer al galés Joel Makin con un inusual triple 11-0 en cuartos de final. Asal, de 25 años, es el referente principal en el circuito y mantiene con Elías una de las rivalidades más atractivas del squash moderno. El historial favorece al egipcio por 11-8, aunque el peruano llega en gran momento tras imponerse en su último cruce, el mes pasado en las semifinales de El Gouna.
Además, Elías ya sabe lo que es ganarle a Asal en instancias decisivas: en la final del PSA World Championships 2024, el ‘Puma’ se coronó campeón del mundo superando precisamente al actual líder del ranking. El duelo de este viernes desde las 3:00 p.m. (hora peruana) no solo definirá a uno de los finalistas, sino que puede marcar el retorno de Elías a la cima global, en una temporada donde busca recuperar la corona que ostentó hace dos años.
Invitación a soñar
El presente de Diego Elías enciende la ilusión del deporte peruano, con la mirada puesta en el debut del squash como disciplina olímpica en Los Ángeles 2028. Su espectacular nivel actual lo consolida de forma natural como la gran promesa de Perú para pelear por una medalla de oro en la cita olímpica.
Afianzado en el podio del ranking mundial, el ‘Puma’ tiene el roce y la madurez indispensables para brillar en los escenarios más difíciles del planeta. Sus recientes victorias frente a rivales de la talla de Mostafa Asal —lo derrotó en El Gouna International Open 2026— demuestran que está plenamente capacitado para ganarle a cualquiera y regalarle jornadas históricas al país.
De sostener este ritmo inapelable, Elías no solo pondrá el squash nacional en lo más alto, sino que servirá de inspiración para los nuevos talentos que vienen atrás. El trayecto hacia Los Ángeles 2028 es un desafío gigante, pero con su juego invita a soñar en grande con un logro que quedará marcado para siempre.
