El juicio por la muerte de Diego Maradona sumará este martes una nueva audiencia marcada por testimonios que podrían comprometer aún más a la psiquiatra Agustina Cosachov y al neurocirujano Leopoldo Luque, dos de los principales imputados en la causa.
El juicio por la muerte de Diego Maradona continuó este martes con la declaración de tres profesionales vinculados a la Clínica Olivos, donde el exfutbolista permaneció internado y fue operado por un hematoma subdural 22 días antes de su fallecimiento.
Uno de los testigos convocados fue Pablo Rubino, integrante del equipo médico que intervino quirúrgicamente a Maradona. Rubino ya había brindado previamente detalles sobre la cirugía y el estado clínico del paciente antes de ingresar al quirófano. “Recuerdo que los valores no estaban del todo bien, pero era una intervención que tenía que hacerse”, sostuvo durante una declaración anterior. Su testimonio fue reprogramado para este martes.
También declaró Pablo Dimitroff, exdirector de la Clínica Olivos, quien ya había complicado seriamente a Luque y Cosachov durante el juicio realizado el año pasado. En aquella oportunidad, Dimitroff afirmó que ambos profesionales fueron quienes impulsaron la decisión de trasladar a Maradona a una internación domiciliaria en un barrio privado de Tigre tras la operación. Además, relató que el equipo médico insistía constantemente en sedar al exfutbolista debido al cuadro de abstinencia alcohólica que atravesaba. “Luque y Cosachov nos pedían que hiciéramos algo para que el paciente estuviera tranquilo y se limitaban a decir ‘por favor, sédenlo, hagan algo para que no esté así’. Había que sedarlo, pero una cosa es sedarlo como parte de una etapa que tiene un seguimiento y otra es sedarlo y que después no haya nada”, declaró.
Otra de las testigos más esperadas fue la psiquiatra Ana Marcela Waisman Campos, convocada tras haber mantenido conversaciones con Agustina Cosachov después de la operación de Maradona. En una audiencia previa, la profesional aseguró que nunca atendió personalmente al exjugador, aunque reconoció haber dialogado con Cosachov sobre distintos aspectos vinculados a la historia clínica.
Durante el debate también salió a la luz un audio enviado por Cosachov a Luque que generó impacto dentro de la causa judicial. “Esta psiquiatra me tiró algunos tips que me parecen que están buenos respecto de algo que tenemos que poner en la historia clínica antes de que se vaya Diego, que lo podés escribir vos porque ponen mucho ‘médico de cabecera, médico de cabecera’ como para quedar vos protegido legalmente”, expresó Cosachov en ese mensaje.
Según surgió durante el juicio, el objetivo de aquella conversación consistía en dejar asentado que la decisión de continuar la recuperación mediante internación domiciliaria había sido tomada junto a la familia de Maradona y no exclusivamente por recomendación médica. “Ella me sugirió que legalmente nos convenía hacer una última evaluación, diciendo que la familia, frente a las distintas opciones terapéuticas, es quien, comprendiendo y entendiendo los riesgos de las opciones, se pone de acuerdo y opta por la internación domiciliaria, porque legalmente nosotros así estamos más cubiertos”, afirmó Cosachov en el audio. Ese material se convirtió en uno de los elementos más delicados para la defensa de la psiquiatra dentro del expediente.
Además de Luque y Cosachov, en el juicio también están siendo juzgados el enfermero Ricardo Almiron, el psicólogo Carlos Diaz, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Pablo Di Spagna y la coordinadora médica Nancy Edith Forlini. Todos enfrentan cargos por el delito de “homicidio simple con dolo eventual”, figura penal que contempla penas de entre ocho y 25 años de prisión. La causa intenta determinar si existieron negligencias, omisiones o decisiones médicas inapropiadas durante los últimos días de vida de Maradona.
Las declaraciones de este martes podrían resultar claves para reconstruir cómo se definió la internación domiciliaria y qué nivel de responsabilidad tuvo cada integrante del equipo médico que acompañó al exfutbolista antes de su muerte el 25 de noviembre de 2020.
