El fiscal Fernando Padovan pidió la elevación a juicio de la causa contra Roxana Aloise, propietaria del depósito de electrodomésticos que se incendió el 16 de julio en La Plata, por los delitos de estrago culposo agravado y desobediencia.
Buenos Aires, 11 junio (NA) – El fiscal Fernando Padovan solicitó la elevación de la causa contra Roxana Aloise, dueña del depósito de electrodomésticos que se incendió el pasado 16 de julio en La Plata. El pedido es por los delitos de estrago culposo agravado y desobediencia, en concurso real.
Según el escrito al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, se comprobó que el depósito no contaba con habilitación municipal, carecía de sistema de alarma contra incendios y de extintores adecuados. El fiscal sostuvo que existen elementos suficientes para afirmar que, por la imprudencia y negligencia de la propietaria, quien inobservó reglamentos y ordenanzas, “se desató un voraz incendio que además de consumir el depósito afectó propiedades ajenas linderas y significó una puesta en peligro para terceros”.
El edificio tenía una planta baja destinada a oficina y cuatro pisos superiores para el guardado de electrodomésticos. Se estableció que en el pasado funcionó allí una estación de servicio, y al momento del incendio contenía cinco tanques de combustibles inertizados. De acuerdo con la investigación, el fuego se originó por un cortocircuito en un balastro de luz de la planta baja, se propagó rápidamente, colapsó la estructura superior y provocó la caída de electrodomésticos a la vía pública, así como una columna de humo negro tóxico que duró varias horas y daños estructurales en el edificio lindero.
La propietaria, según las actuaciones, “asumió una actitud imprudente, negligente, inobservando reglamentos e incumpliendo los deberes a su cargo, explotaba comercialmente la firma sin contar con la correspondiente habilitación municipal”. Además, desobedeció en dos oportunidades (junio y julio de 2025) las órdenes de clausura emitidas por la Municipalidad, lo que fue confirmado por empleados del depósito, quienes declararon que Aloise los obligó a trabajar pese a la clausura.
