La diferencia entre el precio de lista utilizado para calcular las cuotas de los planes de ahorro y los precios de venta al contado en concesionarios, sumada a la exclusión de ciertas bonificaciones, mantiene el debate abierto entre especialistas y ahorristas.
La diferencia de precio entre los autos 0 km adquiridos mediante plan de ahorro y los comprados con otros métodos de pago continúa generando controversia. En el caso del plan de ahorro, la referencia para determinar el valor de la cuota es el precio de lista oficial que publican las marcas cada mes, que suele ser más alto que el precio real de venta en concesionarias. Además, no todas las bonificaciones que las marcas otorgan a su red de concesionarios se trasladan al precio de las unidades destinadas al plan de ahorro.
Pablo Piñeiro, especialista en planes de ahorro y consultor de automotrices argentinas, declaró: “En la actualidad, son muchas las marcas que no cumplen con el contrato y generan bonificaciones exclusivas para su red de comercialización, tanto referidas a objetivos de compra de unidades como a la performance comercial. Estas terminan resultando en precios transaccionales muy por debajo de los utilizados para el Plan de Ahorro”.
Horacio Molina, ex concesionario en CABA, GBA y Mar del Plata, afirmó: “Cuando se presentó para su aprobación el plan de ahorro para fines determinados a la Inspección General de Justicia (IGJ), una de las condiciones que establecía era que el administrador debe velar por los intereses del adherente y comprar la unidad 0 km del plan en donde más barato lo consiga. Sin embargo, lo hacen sobre el precio de lista, y eso hace incurrir a las terminales en un perjuicio económico sobre el adherente”.
También se observa que, cuando el auto del plan de ahorro es el más accesible de la gama, las marcas aplican bonificaciones para versiones más equipadas y más caras, que terminan con un precio contado más bajo que los supuestos autos más baratos del modelo. Piñeiro señaló: “Algunas marcas aplican descuentos a las versiones intermedias o full, pero no al modelo que sirve para el cálculo de las cuotas del plan, para que estas no se vean reducidas ni tampoco los gastos administrativos. De esa manera se da algo ridículo y modelos más equipados terminan teniendo valores oficiales más económicos que la entrada de gama. El colmo se da cuando el ahorrista adjudicado elige cambiar a una de esas versiones bonificadas, pero le calculan la diferencia sobre el valor sin la bonificación”.
Al momento de la redacción, las automotrices no respondieron oficialmente a estas afirmaciones. Un ejecutivo que respondió bajo reserva de identidad explicó: “La ley de defensa de la competencia (nro 27.442) no nos permite regular a un concesionario el precio al que vende. Cada uno puede vender, por la razón que sea, un tema financiero, por sobre stock, o por el motivo que quiera, puede vender a un precio inferior o superior. Y esa ley está por encima de las regulaciones de plan de ahorro, por lo tanto no hay una inconsistencia respecto a que el precio de venta de un concesionario esté por debajo o por encima de lo que se denomina para el plan de ahorro como ‘Valor móvil’, que no es otro que el de la lista de precios”.
Piñeiro detalló que “el valor móvil está perfectamente definido en la RG 08/2015 de la Inspección General de Justicia, y es la norma general que regula los Planes de Ahorro y su comercialización. En el Artículo 16.2 obliga a las entidades administradoras de Planes de Ahorro a comunicar a la IGJ de forma mensual y bajo Declaración Jurada el precio y las bonificaciones vigentes de los bienes objeto del contrato y de los que puedan ser elegibles para el cambio de modelo”.
La misma fuente señaló: “Esas bonificaciones que se ven o publicitan, probablemente no son para un modelo de plan de ahorro, porque si fuese una bonificación general para todos los modelos, estaría directamente neteada en el precio de lista y ahí si favorecería a los ahorristas”.
No todas las versiones de cada auto están habilitadas para suscribir un plan. En muchos casos, las bonificaciones o bajas de precio no se aplican a las versiones de plan de ahorro sino a otras más elevadas. También hay marcas que no tienen la versión base como destino para plan de ahorro, sino una superior. El sitio web Círculo de Control del Ahorrista (CCA.com.ar) detalla mensualmente las ofertas de plan de ahorro con todas sus variantes.
En Fiat, el Cronos no tiene la versión más accesible para plan de ahorro, sino la segunda, llamada Drive, dejando al Cronos Live para venta tradicional. La pickup Titano tiene la versión Endurance fuera del plan y la Freedom como opción para plan. En marzo, Fiat lanzó una promoción en Expoagro con un precio excepcional de $39.900.000 para la Titano Endurance, un 20% por debajo del precio de febrero, pero solo para venta tradicional.
Chevrolet incluye el modelo de acceso en plan de ahorro para Onix, Tracker, Montana, S10 y Sonic. Citroën también ofrece el modelo de acceso con el C3 Feel y Aircross, mientras que en Basalt están disponibles las versiones Live y Feel. Peugeot repite el esquema de Fiat: el 208 Active es para venta convencional y el Allure para plan. En Ford, la Ranger tiene dos versiones en plan (XL 4×2 y XLS 4×4). Jeep, Nissan y Toyota también incluyen versiones de acceso en plan para varios modelos. En Ram, solo la Dakota Warlock está en plan. Renault ofrece versiones de acceso para Kardian, Duster, Oroch, Boreal y Kwid, pero no para Kangoo furgón.
Volkswagen implementó entre mayo y junio dos medidas que favorecen el precio para el cliente. Una fue el lanzamiento de una nueva versión Sense, más accesible y disponible para planes, que impacta en Virtus, Nivus y T-Cross. La otra medida fue un plan de ahorro 70/30 con adjudicación asegurada en cuota 2, bonificando el 10% restante para completar el 30% del precio del vehículo, acercando el precio total al de una Amarok en concesionario por venta convencional.
