En un año, el corredor comercial de Palermo pasó de ser señalado como un área en recuperación a mostrar una vacancia del 6,67%, superior al promedio general de la Ciudad, y una baja del 29% en el precio pedido de alquiler.
En apenas un año, la avenida Santa Fe —en el tramo entre Scalabrini Ortiz y Pueyrredón, en el barrio de Palermo— pasó de ser señalada como uno de los corredores comerciales que había recuperado parte del encanto de los años 80 a mostrar una foto distinta. Según un relevamiento de LJ Ramos, hoy registra una vacancia del 6,67%, por encima del 4,6% que registra el mercado general en la Ciudad de Buenos Aires, y una caída en los valores de alquiler.
El tramo analizado tiene 1,6 kilómetros y concentra 345 locales comerciales dentro de un universo total de 5000 relevados en CABA. Se trata de una de las zonas comerciales más importantes de Palermo y de la Ciudad, con buena accesibilidad, alto flujo peatonal, tránsito vehicular, transporte público y el shopping Alto Palermo como referencia de consumo.
Sin embargo, esa ubicación no evitó el cambio de época. El precio pedido promedio se ubicó en US$29/m², levemente por debajo del promedio general de US$30,4/m² por mes. La comparación interanual muestra que la vacancia aumentó un 6,4% y el valor pedido cayó 29 puntos porcentuales frente al relevamiento de 2025.
El informe señala que, ante la previsión de no renovación de contratos por parte de algunos inquilinos, muchos propietarios optan por anticiparse y comenzar la búsqueda de nuevos locatarios antes de que los inmuebles queden desocupados, evitando así periodos prolongados de vacancia.
Santiago Winokur, de Newmark, afirmó: “Santa Fe sigue siendo uno de los corredores más importantes de la ciudad, pero debido al contexto actual las marcas son mucho más selectivas. El alquiler tiene que cerrar en función de las ventas esperadas, y hoy el consumo no está acompañando. Si los propietarios no están dispuestos a acompañar a sus inquilinos, son pocas las marcas que pueden afrontar esos alquileres”.
Winokur agregó: “Es una combinación de factores. El consumo más moderado hace que las marcas más pequeñas no puedan hacer frente a los gastos fijos, como por ejemplo el alquiler. Antes era habitual aceptar determinados valores para ocupar una avenida emblemática; hoy analizan mucho más la relación entre alquiler, ventas y costos de operación. Si esa ecuación no cierra, prefieren esperar o buscar otra ubicación”.
Según el informe, los locales chicos y medianos son los que más se están liberando, mientras que la mayor demanda se concentra en locales de mayor superficie con buen frente y buena visibilidad, buscados por cadenas, marcas internacionales y venta de productos importados. En cuanto a los rubros, moda y textil lidera la oferta con el 32% de los locales ocupados, seguido por “otros” (17%), que incluye librerías y regalerías; alimentación (13%); gastronomía (11%); salud y belleza (9%); hogar y bazar (8%); tecnología (6%); y servicios financieros (4%).
Marcelo Zuliani, de Colliers, señaló que no en todo el corredor ocurre lo mismo: “En Santa Fe y Bulnes (frente al Shopping), por ejemplo, la demanda está”. Los picos estratégicos de demanda se concentran en los cruces de Coronel Díaz, Pueyrredón y Callao con Santa Fe, donde los niveles de vacancia son menores. Zuliani indicó que la rotación en el mercado comercial es del 18% y que “cuando tenés baja demanda hay rotación, que es lo que está pasando”.
Zuliani afirmó: “Estamos en un momento donde las estadísticas dicen que estamos viviendo la falta de consumo del año pasado y este año no se está recuperando, y empiezan a aparecer locales vacíos. Pero al mismo tiempo hay noticias de marcas internacionales que van a venir y eso genera una competencia entre rubros. Estamos en un momento de quiebre, yo no veo que vaya a seguir aumentando la vacancia”.
Winokur coincidió: “Lo veo más como un ajuste que como una pérdida de atractivo. Santa Fe mantiene atributos muy sólidos: conectividad, alto tránsito peatonal y una identidad comercial consolidada. Lo que cambió es la dinámica de las marcas que se instalan allí”. Y concluyó: “Cuando el consumo muestre signos de recuperación y los valores acompañen la realidad del mercado, Santa Fe seguirá siendo una de las primeras opciones para muchas marcas”.
