El presidente Javier Milei respaldó públicamente a Manuel Adorni durante su salida de Jefatura de Gabinete, pero fuentes oficiales indican que no aprobó la forma en que se produjo la renuncia. El reemplazo por Diego Santilli genera expectativas sobre el futuro político del oficialismo.
El abrazo entre el presidente Javier Milei, el exjefe de Gabinete Manuel Adorni y su sucesor Diego Santilli, ocurrido durante el recambio forzado del funcionario, fue interpretado como un gesto de apoyo del mandatario hacia Adorni y una advertencia a Santilli sobre su autonomía.
Según una alta fuente oficial citada por Clarín, Milei no quedó conforme con las circunstancias de la salida de Adorni. El presidente había manifestado públicamente desde España que si la Justicia encontraba culpable a Adorni, lo echaría, pero pretendía definir personalmente el momento y la forma de la renuncia. La fuente señaló que Adorni había presentado su renuncia en varias ocasiones anteriores, pero siempre se había retractado, y que en esta última oportunidad no lo hizo, lo que generó el descontento de Milei.
La misma fuente indicó que la continuidad de Adorni como jefe de Gabinete ya no era viable, ya que el Congreso lo había acorralado y se produjo un quiebre que evidenció que estaba políticamente debilitado. El punto de inflexión ocurrió cuando Adorni justificó haber gastado cientos de miles de dólares en efectivo con un sueldo de empleado público, argumentando que había acumulado ese dinero mediante inversiones en criptomonedas sin declararlas. Este argumento fue expuesto ante compañeros de Gobierno antes de una entrevista televisiva, y algunos de ellos mostraron incredulidad. La entrevista con La Nación+ no mejoró su situación.
En la Casa Rosada se especula que el objetivo de Adorni al renunciar fue judicial y no político, buscando evitar una posible detención. Se recuerda una máxima de Comodoro Py: “Una vez que el funcionario se va, afloja la presión mediática y afloja la Justicia. Pero tarde o temprano van a procesarlo”.
Dentro del oficialismo, el impacto del escándalo en las urnas es incierto. Una fuente afirmó: “Recién lo vamos a saber cuando se vote”. Se espera que agosto sea un punto de inflexión si se consolida la baja de la inflación y se ajustan los cambios con Santilli y la nueva comunicación.
En cuanto a la oposición, a pesar de la caída en la intención de voto de Milei durante el desarrollo del caso Adorni, no logró capitalizar ese descenso. Encuestas de junio muestran un repunte para La Libertad Avanza. Según ocho relevamientos nacionales analizados por Clarín en el último mes, en promedio, La Libertad Avanza supera al peronismo/kirchnerismo por unos 10 puntos para la primera vuelta, y Milei aventaja a Axel Kicillof por unos 5 puntos en un eventual balotaje. Sin embargo, aún hay muchos indecisos y falta tiempo para la elección.
