El secretario de Política Económica, José Luis Daza, afirmó que uno de los principales desafíos es recuperar la confianza de la población en el sistema financiero y ejemplificó con casos de personas que trasladan efectivo para evitar los bancos.
El secretario de Política Económica, José Luis Daza, participó en Experiencia IDEA Rosario y se refirió a la desconfianza de la población hacia el sistema financiero. Daza sostuvo que muchos argentinos prefieren trasladar dinero en efectivo, asumiendo riesgos, antes que depositarlo en un banco.
Durante su exposición, relató el caso de una mujer que llevaba efectivo para comprar un departamento y fue asaltada en la vía pública. “A mí muchos amigos me han dicho: ‘Yo tuve que comprar un departamento, fui con chaquetas especiales, tuve que poner la plata por acá y por allá porque te pueden robar’. ¿Ustedes se dan cuenta de la locura de esto?”, planteó. Y agregó: “La gente está más dispuesta a arriesgar que la robe un motochorro a poner la plata en el sistema financiero”.
Daza atribuyó este comportamiento al historial de crisis financieras del país. “No quieren poner la plata en el sistema financiero por la historia de corralitos, del Plan Bonex, de reestructuraciones”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que existe una desconfianza hacia el Estado que llevará tiempo revertir: “Una señora le tiene más miedo al Estado argentino y a poner los dólares en el sistema financiero formal que a que se los roben los motochorros”.
El funcionario señaló que recuperar la credibilidad del sistema financiero será un proceso gradual y vinculó ese objetivo con las decisiones del Gobierno desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Destacó que la administración evitó una reestructuración de la deuda en pesos pese al escenario financiero recibido en diciembre de 2023. “Todos nos enfocamos mucho en la extraordinaria hazaña de haber sido capaces de resolver el déficit fiscal en un mes”, afirmó, pero consideró igualmente relevante “no haber defaulteado la deuda local el día uno”.
Daza elogió al ministro de Economía, Luis Caputo, por el manejo de esa situación: “Yo, si me hubieran puesto de ministro de Economía, habría volado por los aires”. Sostuvo que “prácticamente todos los economistas del establishment” habrían tenido dificultades para administrar una situación que calificó como “increíblemente difícil”. Según Daza, evitar una reestructuración forzada, una aceleración inflacionaria o una ruptura de contratos fue un primer paso para que los argentinos vuelvan gradualmente al sistema financiero: “El no haber hecho un ajuste impuesto por el mercado, con reestructuración y con hiperinflación, es un paso adelante para formalizar el mercado financiero, para que la gente poco a poco empiece a confiar y no necesite ir a pagar con la plata en una mochila”.
El secretario reconoció que el sistema financiero argentino continúa siendo una de las principales debilidades estructurales del país. “Queremos tener el sistema tributario más efectivo y eficiente del mundo. Queremos tener un mercado laboral todavía mucho más eficiente y flexible. Queremos tener un sistema financiero que hoy no tenemos. Es una tragedia, no tenemos un sistema financiero”, aseguró. También señaló el elevado nivel de informalidad laboral, estimado en cerca del 45% de la población, y explicó que la economía informal funcionó como una “válvula de escape” durante el proceso de ajuste, aunque genera mayores costos y presión tributaria sobre el sector formal. “Tenemos un sistema impositivo y de reglas laborales que hacen prácticamente imposible contratar trabajadores. Eso lo tenemos que resolver”, sostuvo.
En cuanto a las perspectivas macroeconómicas, Daza se mostró optimista y descartó que una elección genere por sí misma condiciones para una nueva crisis. “Las elecciones no generan crisis. Lo que genera crisis son, número uno, desequilibrios macro y, número dos, la posibilidad de un quiebre en el régimen que se está imponiendo”, explicó. Aseguró que el país podría llegar a los próximos comicios con una situación más robusta que en procesos anteriores: “Por primera vez desde que yo vengo trabajando con Argentina, hace más de tres décadas, vamos a llegar a una elección con superávit externo, superávit de cuenta corriente, superávit fiscal, con los bancos totalmente calzados y sobrecapitalizados, comprando reservas, no vendiendo reservas, con la inflación cayendo y con la economía creciendo”.
Daza anticipó que el Gobierno buscará profundizar la acumulación de reservas antes de las elecciones de 2027: “De acá a la elección vamos a comprar por lo menos US$ 10.000 millones más”. Estimó que el superávit comercial podría rondar los US$ 25.000 millones este año y ser mayor durante 2027. También trazó un escenario optimista para el crecimiento de mediano plazo: “Solamente si dejamos de hacer las chambonadas y las locuras que hicimos en los últimos 30 años, vamos a crecer a tasas del 4% al 4,5%. Pero tenemos para crecer a más”.
Finalmente, Daza sostuvo que la Argentina cuenta con una combinación de recursos naturales, capital humano y un bajo nivel de inversión acumulada que podría favorecer un proceso de convergencia con economías más desarrolladas. “Tenemos un capital humano de país desarrollado, de élite, y tenemos una infraestructura física y un stock de capital y tecnología comparable —no se ofendan— a países africanos”, afirmó. “Pocos países tienen las condiciones iniciales como las que tiene Argentina hoy. La clave es perseverar, seguir por el rumbo, fijar reglas. Sabemos cómo deben ser, no hay que redescubrir la rueda”, concluyó.
