José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti controlan Edenor y participan en la compra de Metrogas y la refinería de Shell. Ahora buscan quedarse con el 90% de AySA.
En los próximos meses, millones de usuarios de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano podrían recibir facturas de luz, gas y nafta de un mismo grupo empresario. José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti son los dueños de Edenor desde 2021, cuando la compraron a Pampa Energía por 100 millones de dólares.
En 2024, ya con el gobierno de Javier Milei, Edenor reformó su estatuto social para expandirse a otras actividades del sector energético. La empresa vale en el mercado más de 550 millones de dólares y acaba de comprar a YPF el 70% de Metrogas por 780 millones de dólares. La operación se efectivizará cuando el Gobierno autorice la extensión de la concesión hasta 2047.
Previamente, la trader suiza Mercuria, con Manzano como socio, adquirió la refinería de Shell y sus casi 900 estaciones de servicio por 1.420 millones de dólares. Edenor participará con entre el 30% y el 40% del paquete accionario, aunque aún no ingresó formalmente en las operaciones que hasta el mes pasado pertenecían a la brasileña Raízen.
Ahora, con la presentación de ofertas por el 90% de AySA, Filiberti busca quedarse con el servicio de agua y cloacas. El empresario es dueño de Transclor, proveedor de cloro de AySA, y como accionista de Edenor tiene en AySA a su principal consumidor industrial. Transclor integra el consorcio encabezado por la constructora Rowing, de Walter Román, que pagaría aproximadamente 500 millones de dólares.
La concentración de múltiples servicios públicos en un mismo accionista no ocurría en esta magnitud desde 1992, cuando todos estaban a cargo del Estado nacional. En algunos segmentos de la energía eléctrica y el gas se repiten los mismos grupos empresarios como generadores, transportistas y distribuidores. La integración vertical está prohibida, pero las compañías participan en varios negocios sin ser del todo controlantes.
